García Page, presidente de Castilla la Mancha, tiene el alma dividida, pues su corazón está con el populismo del PSOE, que le asegura la presidencia, y el corazón junto a la cartera por si ganan los de la banda de Feijóo. Eneko Andueza, nuevo secretario general del PSE, ahora se dedica a hacer declaraciones provocativas cacareando como gallo sin cabeza contra el PNV, que ha acogido al PSE en Lakua y actúa de parásito. Eneko se permite críticas al PNV y alabanzas del PSE que ha terminado por un velado reproche de atención de Ortuzar, para que se ocupe de difundir los éxitos de Arriola, Ares o Pastor. Los barones del PSOE son realmente sus peores enemigos y Sánchez lo sabe. Parece que se han convertido en un grupo de ilustres momias.
- Multimedia
- Servicios
- Participación