El chileno Julio Cordano, que desde febrero preside el comité encargado de las negociaciones de la ONU para un tratado global sobre plásticos, se mostró este jueves confiado en que se pueda lograr un consenso en la próxima ronda negociadora en marzo de 2027, después de cuatro años de bloqueo.
"Mi sensación es que de aquí a la reunión de marzo del Comité Intergubernamental de Negociación podríamos estar en condiciones de adoptar un tratado, y estamos trabajando en este sentido", señaló en una rueda de prensa para presentar el estado de las negociaciones.
Desde que el comité recibiera en 2022 el mandato de la ONU de lograr un acuerdo para abordar la contaminación por plásticos, incluida la del medio marino, este se ha reunido siete veces, pero las profundas divisiones y las presiones de los países productores de petróleo han paralizado las negociaciones.
Reunión en Nairobi
Cordano, director de Medio Ambiente, Cambio Climático y Océanos en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, indicó que la próxima semana se reunirán de forma informal los jefes de delegación en Nairobi para continuar los preparativos de cara al encuentro de 2027.
Anticipó que la capital keniana podría ser también la sede de la ronda de negociaciones de 2027, aunque por ahora no se ha confirmado cuál será el escenario.
Anteriores rondas se celebraron en la ciudad uruguaya de Punta del Este, Ottawa (Canadá), Busan (Corea del Sur), París y Ginebra, además de en la propia Nairobi.
El negociador chileno reconoció que por ahora no hay "un único texto que pueda servir de punto de referencia" para discutir el futuro tratado, por lo que el objetivo de los encuentros que comienzan la próxima semana es "reagruparse y reactivar los debates sobre cuestiones sustantivas" para intentar elaborar un nuevo documento de base para las negociaciones.
Un tratado compacto y breve
Cordano expresó su preferencia por que el posible futuro tratado sea "compacto y lo más breve posible", aunque advirtió que "no resolverá todo de inmediato".
El chileno apuntó la necesidad de que tenga en cuenta las diferencias de cada país (más y menos desarrollados, productores y consumidores), por lo que recomendó que sea flexible para poder adaptarse a distintos contextos. Expresó asimismo su preferencia en que se pueda lograr por consenso, en lugar de por votación de una mayoría de países.
Fin a la contaminación
Las negociaciones, impulsadas por el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), buscan un acuerdo que ponga fin a la contaminación por plásticos en todo su ciclo de vida, incluyendo producción, consumo y gestión de residuos.
Esta polución ha alcanzado niveles alarmantes, por ejemplo en los océanos, y los científicos presentan cada vez más pruebas del perjuicio de los microplásticos para nuestra salud.
Podría incluir prohibiciones de plásticos de un solo uso, productos químicos peligrosos, y medidas para fomentar la economía circular y financiar la lucha contra estas sustancias contaminantes a países en desarrollo.