Bizkaia registró durante el pasado año 2025 un total de 85 incidentes de odio, la misma cifra que Gipuzkoa y que representa el 44% de los casos contabilizados en Euskadi, según el Informe de Incidentes de Odio presentado este miércoles por el consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, en el Parlamento Vasco.
Los datos del territorio reflejan que el racismo y la xenofobia continúan siendo la principal motivación de estos delitos. De los 85 incidentes registrados en Bizkaia, 40 estuvieron relacionados con motivos racistas o xenófobos, mientras que otros 23 tuvieron como origen la orientación o identidad sexual de las víctimas.
El informe también pone el foco en el perfil de las personas investigadas. Los menores de edad forman el grupo más numeroso, con 43 investigados menores de 18 años. Les siguen las personas de entre 18 y 29 años, con 19 casos. Unos datos que evidencian una importante presencia de jóvenes entre quienes son objeto de investigación por este tipo de conductas.
Entre las 18.00 y las 23.59 horas
En cuanto a la distribución temporal, enero y octubre fueron los meses con mayor número de incidentes, con diez casos cada uno. Por estaciones, el invierno concentró la mayor actividad, con 29 delitos de odio registrados, mientras que el otoño fue el periodo con menos incidencias, con 11.
Los fines de semana continúan siendo los momentos donde más se desarrollan. El viernes fue el día con más incidentes contabilizados, con 16 casos en Bizkaia. Además, la franja nocturna se consolida como la de mayor concentración de delitos de odio: 36 de los incidentes registrados se produjeron entre las 18.00 y las 23.59 horas.
A nivel Euskadi, se registraron en 2025 un total de 193 incidentes de odio potencialmente delictivos, un 18% menos que el año anterior. Sin embargo, el propio informe advierte de que estos datos deben interpretarse con cautela debido a la existencia de una importante infradenuncia. Factores como el miedo a represalias, la desconfianza en las instituciones, la situación administrativa de algunas víctimas o el desconocimiento de los procedimientos dificultan que todos los casos lleguen a conocimiento de la Ertzaintza.