El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este lunes en que sus aliados del golfo Pérsico, especialmente Arabia Saudí y Catar, deben adherirse a los Acuerdos de Abraham y normalizar las relaciones con Israel una vez se llegue a un acuerdo para poner fin a la guerra de Irán.
"Después de todo el trabajo realizado por Estados Unidos para intentar resolver este complejo rompecabezas, debería ser obligatorio que todos estos países, como mínimo, suscriban simultáneamente los Acuerdos de Abraham", declaró en su red Truth Social. Trump ya planteó este asunto durante una conversación telefónica que tuvo el pasado sábado con líderes y representantes de Arabia Saudí, Baréin, Catar, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Pakistán y Turquía como parte de las negociaciones de paz con Irán.
Opinó además que la adhesión a los Acuerdos de Abraham "debería comenzar con la firma inmediata de Arabia Saudí y Catar, y todos los demás deberían seguir su ejemplo". El mandatario consideró que "es posible que uno o dos tengan razones para no hacerlo, y eso se aceptará, pero la mayoría debería estar preparada, dispuesta y capacitada para convertir este acuerdo con Irán en un acontecimiento mucho más histórico".
"Oriente Próximo sería una región unida, poderosa y económicamente fuerte, como tal vez ninguna otra en el mundo. Por medio de este mensaje, solicito a mis representantes que inicien y completen con éxito el proceso de adhesión de estos países a los ya históricos 'Acuerdos de Abraham'", ha zanjado, sin que por ahora haya reacciones oficiales por parte de los países mencionados por Trump.
Hasta la fecha, estos países han rechazado frontalmente sumarse a los Acuerdos de Abraham y solo algunos, como Arabia Saudí, han señalado que únicamente lo harían después de que se materialice el Estado palestino a través de unas negociaciones fundamentadas en la solución de dos Estados --con las fronteras de 1967 y Jerusalén Este como capital palestina--, algo rechazado por Israel.
¿Qué son los Acuerdos de Abraham?
La Administración anterior del demócrata Joe Biden (2021-2025) buscó activamente la adhesión de los saudíes a los Acuerdos de Abraham, pero las negociaciones se rompieron tras los atentados de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023 y la brutal ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza.
Los Acuerdos de Abraham son una serie de pactos diplomáticos firmados en 2020 que supusieron un giro histórico en Oriente Próximo al normalizar relaciones entre Israel y varios países árabes. Impulsados por Estados Unidos durante el primer mandato de Donald Trump (2017-2021), estos acuerdos permitieron el establecimiento de relaciones diplomáticas del Estado israelí con Emiratos Árabes, Baréin, Sudán y Marruecos.
El nombre hace referencia al patriarca común de las religiones judía e islámica, Abraham, como símbolo de acercamiento entre comunidades históricamente enfrentadas. Bajo este marco, Israel firmó acuerdos de normalización con Emiratos Árabes Unidos y Bahréin en septiembre de 2020, a los que posteriormente se sumaron Sudán y Marruecos con distintos niveles de alcance y condiciones.
En la práctica, los acuerdos permitieron el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas, apertura de embajadas, cooperación económica, acuerdos comerciales y colaboración en ámbitos como la seguridad, la tecnología, el turismo o la energía.