Apenas medio mes después de la tregua pascual invocada por Rusia y Ucrania en abril, y en la que tanto Moscú como Kiev se acusaron de violarla ya en la primera jornada con miles de infracciones, los ataques continúan a uno y otro lado. Este domingo se han registrado varios. Sin ir más lejos, las autoridades rusas han informado del ataque de un dron ucraniano que había provocado un gran incendio, ya bajo control y sin dejar víctimas, en el estratégico puerto de Primorsk, en la región de Leningrado. Tal y como han explicado, la región fue escenario de un ataque nocturno con más de 60 drones ucranianos que tenían al puerto como su principal objetivo, según ha señalado el gobernador Alexander Drozdenko en un mensaje de Telegram. “El fuego está ahora bajo control”, ha avisado Drozenko, que no ha entrado en detalles sobre el alcance de los daños.

Sobre este hecho sí que se ha pronunciado el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, que ha anunciado durante la jornada una destrucción “significativa” tras el ataque. Según el mandatario, el bombardeo habría dañado también un buque lanzamisiles de la clase Karakurt, una patrullera y un petrolero de la llamada “flota fantasma” que Rusia emplea para evadir sanciones internacionales.

Zelenski no ha proporcionado más detalles sobre el momento en que ocurrió la operación en la que se produjo el ataque a esta “flota fantasma”; simplemente se ha limitado a precisar que había sido efectuado con drones navales explosivos “a la entrada del puerto de Novorosiisk, en el suroeste de Rusia, gracias a las capacidades de “largo alcance” de la Marina ucraniana. Esta no es la primera vez que Ucrania utiliza drones navales. En el pasado, Ucrania ha efectuado esta clase de ataques a través del uso de drones navales con cargas explosivas, como los efectuados por ejemplo en el puerto crimeo de Sebastopol contra la flota rusa del Mar Negro.

“Estos petroleros se utilizaban activamente para el transporte de petróleo, pero ya no”, ha señalado Zelenski en un mensaje publicado en redes sociales, acompañado de un vídeo de la operación, en el que avanzaba: “Agradezco al Jefe del Estado Mayor, Andrii Hnatov, su dirección de la operación y a los oficiales de contrainteligencia del Servicio de Seguridad de Ucrania y a nuestra Armada, sus constantes éxitos”.

Ataques rusos

Por su parte, Rusia ha atacado durante la madrugada la infraestructura civil y portuaria de la región ucraniana de Odesa, en el sur del país, en un bombardeo en el que han fallecido dos personas y otras cinco han resultado heridas.

Tal y como ha informado el jefe de la Administración Militar Regional de Odesa, Oleg Kíper, a través de un mensaje en su cuenta de Telegram, en el distrito de Odesa se han registrado impactos de drones enemigos en tres edificios residenciales y otros dos han resultado dañados.

De acuerdo con el Servicio Estatal de Emergencias (DSNS), en esta zona residencial ha muerto una persona y otras tres han resultado heridas, mientras que la infraestructura portuaria también ha sido alcanzada en el ataque ruso y se ha producido un incendio que los equipos de rescate han extinguido. Allí ha muerto otra persona y dos más han resultado heridas, indica el DSNS.

Asimismo, Rusia ha atacado este domingo con un dron un automóvil civil en la ciudad ucraniana de Jersón, en el sur del país, provocando la muerte de una persona, y también ha bombardeado poco después una ambulancia, tal y como ha recogido la Fiscalía de la región homónima. Tal y como ha reportado esta misma fuente a través de un mensaje en su cuenta de Telegram, como consecuencia de las heridas sufridas en el ataque contra el automóvil, un hombre de 60 años ha muerto en el lugar, mientras que otras cinco personas han resultado heridas de diversa gravedad. La Fiscalía de Jersón ha iniciado una investigación preliminar por la comisión de crímenes de guerra.