Sus referentes | La Familia Gorrotxategi Uriarte

Tres maestros del olimpo chocolatero

Antoni Escribà, Paco Torreblanca o Robert Linxe son algunos de los chefs del cacao que han brillado por sus brillantes y dulces creaciones. Son además, algunos de los nombres que han marcado la trayectoria profesional de nuestro protagonista, Rafa Gorrotxategi 

24.04.2022 | 00:02
'La Maison du Chocolat' en París.

Una alim Todos tenemos referentes en nuestra vida. Todos ellos han marcado en algún momento nuestro recorrido profesional y personal, y eso ha potenciado nuestro crecimiento. Estas figuras, a pesar de los años, ayudan a que su labor continúe viva a la vez que contribuye a evolucionar múltiples campos de conocimiento y crear un mundo mejor, más competitivo. Al maestro de repostería tolosano, Rafael Gorrotxategi, varios chefs han contribuido en su aprendizaje y desarrollo gracias a sus brillantes creaciones y éxito cosechado a lo largo del tiempo.

Antoni EscribÀ

Antoni Escribà (Barcelona, 1930-2004) es una de esas personas que han dejado huella en el campo del arte del dulce, y sobre todo en los inicios de Gorrotxategi. Considerado como el mago del chocolate, el pastelero barcelonés se hizo famoso con sus monas de Pascua, un trabajo de pastelería típicamente catalán, y decimos se hizo porque falleció hace unos años, y aún así sus trabajos están en boca de todos. Hacía verdaderas fantasías alrededor del cacao y metido en su taller como escultor gastronómico realizaba todos su trabajos de manera minuciosa para deleitar los paladares de los más golosos, de manera atractiva también a la vista.

Escribà se hizo famoso internacionalmente con sus obras chocolateras. Una de las más famosas reprodujeron el David de Miguel Ángel y la del futbolista argentino Maradona, para las que invirtió cerca de 30 horas de trabajo. Pero estos no fueron los únicos en los que se inspiró este mago del chocolate puesto que el mismísimo Pablo Picasso fue la imagen de otras sus creaciones. Fue en París, durante su juventud, donde aprendió las técnicas pasteleras que le ayudaron a convertirse en el gran maestro chocolatero y que han servido de referencia a muchos artistas de este ámbito tan atractivo como rico. Tal fue su reconocimiento que en 1976 el Parlamento de Estrasburgo le nombró el mejor pastelero del mundo, y en su ciudad natal, Barcelona, recibió la medalla de oro al mérito cultural.

Paco Torreblanca

Paco Torreblanca (Alicante, 1951) es otro de los chefs pasteleros de gran proyección. Desde muy pequeño tuvo claro que quería ser pastelero. En su casa predominaban las recetas y utensilios de cocina lo que le llevó a amar este mundo y ha convertirse en un icono de la alta repostería con sus dulces preparaciones. Con tan solo 24 años abrió su primera pastelería en Elda, Alicante, llamada Totel, lugar donde cosechó grandes éxitos con sus creaciones atractivas y sabores espectaculares. Poco a poco, el joven pastelero empezó a ganar notoriedad y logró su primera medalla en 1976 en la IV Exposición Nacional de Confitería Artesana. Las largas horas en su obrador, aunque motivado por desempeñar un trabajo el cual le enamora, estaban dando sus frutos. En él ideó sobre todo productos típicos de su tierra los cuales transformó y mejoró. La modernidad, con diseños únicos, y menos cantidad de azúcar les distinguen del resto. Sin embargo, el momento que más ha marcado la trayectoria profesional de Torreblanca fue en 1990, momento en el que fue nombrado el mejor Maestro Artesano Pastelero de todo el continente. La innovación le ha hecho situarse como referente en el ámbito de la repostería, por eso es admirado y respetado entre compañeros de profesión. En la actualidad elabora panettones, caviar de chocolate y bombones.

Robert Linxe: La Maison du Chocolat de París

Robert Linxe (1929, París) es el alma y creador de La Maison du Chocolat de París, la firma chocolatera gourmet más famosa y prestigiosa de París, donde el chocolate es el gran protagonista. Linxe, considerado el mejor chocolatero del mundo, se formó como repostero en Bayona y Suiza donde logró una gran reputación como creador del cacao. Su técnica perfecta le hizo abrir en octubre de 1977 su primera tienda en Francia; La Maison du Chocolat, que en la actualidad cuenta con establecimientos en París, Londres, Nueva York y Tokio. Así, sus creaciones, con 65% de cacao, están dando la vuelta al mundo. En 2007, Linxe le pasó el testigo a Gilles Marchal quien ha seguido con su tradición de dar a los chocolates el mejor sabor de manera sutil y exquisita. Por ello, en todos los locales pueden encontrarse trufas con champagne, surtidos de chocolates, pastas de frutas o castañas glasé. Las recetas sobre algunos chocolates pueden encontrarse en el libro que recibe el título de su misma marca.

Tanto Escribá y Paco Torreblanca con Robert Linxe son referentes, no solo para Rafael Gorrotxategi, sino también para el resto de pasteleros del mundo, hayan comenzado o no en el mundo de la repostería chocolatera. Lo cierto es que su técnicas y buen gusto les ha llevado a estar en el olimpo de los grandes maestros chocolateros.

noticias de deia