Lidl ha sumado recientemente a su oferta un organizador de cocina de bajo coste que busca dar respuesta a uno de los problemas más habituales en muchos hogares: la falta de espacio y el desorden en la encimera. Con un precio de 4,49 euros, el producto se plantea como una solución sencilla para mantener a la vista y bien colocados utensilios y recipientes de uso frecuente, especialmente en cocinas pequeñas o con zonas poco aprovechadas.
Características y funciones del organizador
Este organizador de cocina está diseñado para hacer más sencilla la colocación de utensilios y productos diarios en espacios reducidos. Su estructura aprovecha al máximo los rincones y las superficies disponibles, lo que resulta especialmente útil en encimeras donde suelen acumularse botellas, botes de especias o recipientes variados. La pieza incluye una superficie antideslizante que ayuda a que los objetos no se muevan una vez colocados, lo que puede reducir pequeños deslizamientos accidentales cuando se manipulan ingredientes o utensilios.
El organizador combina funcionalidad y simplicidad en su diseño, con varias medidas disponibles según el modelo específico: el formato rectangular en forma de escalera mide aproximadamente 37 × 24,5 × 9 cm, pensado para colocarse sobre encimeras o en armarios; otro modelo con formato triangular de 30 × 42 × 9 cm se adapta a esquinas difíciles de aprovechar; y una estantería plegable de 36,2 × 19 × 17,8 cm ofrece un nivel adicional de almacenamiento sin renunciar a la facilidad de guardado cuando no se utiliza.
Una de las características destacadas del producto es su adaptabilidad a distintos espacios. Esta variedad permite ajustar el organizador a diferentes necesidades sin modificar la estructura de la cocina.
Material y mantenimiento
El organizador está fabricado en plástico, un material ligero que permite moverlo con facilidad y que, además, resulta resistente a la humedad típica de las zonas de preparación de alimentos. Su limpieza es relativamente simple, ya que basta con un paño húmedo o un lavado con agua y un detergente suave para mantenerlo en buen estado. El uso de plástico también favorece que el producto sea más asequible que otras soluciones de almacenamiento hechas en materiales más pesados o complejos.
Este tipo de organizador puede emplearse para mantener especias, aceiteras, saleros o utensilios que se usan con frecuencia siempre a mano y visibles, lo que facilita las tareas culinarias y reduce el tiempo buscando objetos en cajones o estantes. Su diseño escalonado y estable permite además colocar varios elementos de distinto tamaño sin que se superpongan de forma desordenada.
Acerca de Lidl
La historia de Lidl comienza en la década de 1930 en Alemania, cuando la familia Schwarz fundó la empresa Schwarz & Lidl, dedicada inicialmente a la distribución mayorista de alimentos. No fue hasta 1973, en la ciudad de Ludwigshafen, cuando abrió la primera tienda Lidl tal y como la conocemos hoy: un supermercado de descuento que ofrecía productos básicos de calidad a precios reducidos. Su modelo se basaba en tres pilares que siguen definiendo a la marca: eficiencia, sencillez y ahorro.
Durante los años ochenta y noventa, Lidl inició una ambiciosa expansión por Europa, abriendo tiendas en Francia, Italia y España, donde aterrizó en 1994. En pocas décadas, pasó de ser una cadena regional alemana a una de las mayores empresas de distribución del mundo, con más de 12.000 establecimientos en más de 30 países.