El ‘sinpa’ de Froilán y Victoria Federica
La falsa polémica sobre una supuesta cuenta sin pagar ha terminado destapando otra cuestión mucho más incómoda
Hay polémicas que duran apenas unas horas y otras que consiguen instalarse durante días en tertulias, programas y conversaciones de barra de bar. Eso es exactamente lo que ha ocurrido con el supuesto sinpa atribuido a Froilán y Victoria Federica en el Hotel Palace de Madrid .
Durante jornadas enteras se dio por buena una versión según la cual los dos nietos del emérito habían abandonado el establecimiento sin abonar una cuenta pendiente. La historia fue creciendo a medida que aparecían nuevos detalles, algunos tan jugosos como difíciles de comprobar, incluyendo la teoría de que un empresario vinculado al negocio de las casas modulares, sentado en una mesa cercana, habría terminado haciéndose cargo de la factura. El relato tenía todos los ingredientes necesarios para triunfar en la prensa del corazón: apellido Borbón, noche madrileña, un hotel histórico, un torero de primera fila (Roca Rey) y una supuesta cuenta sin pagar.
Sin embargo, la realidad resultó bastante menos cinematográfica. Tras hablar con fuentes vinculadas al establecimiento y reconstruir lo sucedido aquella noche, la conclusión fue clara: Froilán y Victoria Federica sí estuvieron allí, pero no llegaron a consumir absolutamente nada. Ni una copa, ni un refresco, ni un café. Nada. Caso cerrado. O al menos debería estarlo. Porque lo realmente interesante de esta historia no es tanto la falsedad del supuesto sinpa como la facilidad con la que la acusación fue aceptada por buena parte de la opinión pública.
Son numerosos los periodistas especializados en información social que coinciden en una percepción muy extendida en determinados ambientes de Madrid: la sensación de que Froilán y Victoria Federica están demasiado acostumbrados a ser invitados. Cuando durante años se proyecta una imagen asociada a privilegios, exclusividad y cierta desconexión con la realidad cotidiana, resulta mucho más fácil que cualquier rumor termine siendo creíble. Quizá por eso esta historia ha tenido tanto recorrido. Porque encajaba demasiado bien en los personajes que muchos creen conocer.