Cristina Araújo: “La literatura puede ayudarnos a ponernos en el lugar del otro”
Escribir sobre el amor sin caer en la cursilería, hablar de la fama sin idealizarla y volver a la intimidad de los vínculos familiares son algunos de los retos que afronta Cristina Araújo en su nueva novela 'Distancia de fuga'
Tras el impacto de su debut, galardonado con el Premio Tusquets, Cristina Araújo regresa con una historia que se mueve entre la introspección psicológica y el relato amoroso.
Si hay que hablar de algo en esta novela, es de amor.
Siempre me había apetecido mucho escribir una historia de amor, pero no sabía cómo afrontarla. Me daba miedo caer en la cursilería o en un dramatismo excesivo. Siempre me han gustado muchísimo las novelas decimonónicas: intensas, con obstáculos, tormentosas… pero pensaba: ¿cómo hago yo algo así hoy? Por eso elegí este tipo de narrador, que a veces resta hierro, introduce ironía, humor. También necesitaba un obstáculo que fuese creíble hoy en día, algo que separase a dos personas jóvenes que están muy enganchados. Y ahí apareció la fama, eso los coloca en mundos casi opuestos y hace que todo se complique.
¿Es una historia de amor bonita, intensa o tóxica?
Algunas personas me han dicho que no les gusta demasiado Frances porque la consideran tóxica. Yo no lo vi así mientras escribía. Creo que hay que entender mucho el contexto en el que ella se mueve: es una chica que siempre ha tenido bastante de lo que ha querido y que cumple su sueño casi sin esfuerzo. No sé si encaja del todo en esas etiquetas tan de moda ahora -enemies to lovers, friends to lovers- porque aquí casi sería un lovers to friends to lovers. Es una historia intensa, con contradicciones, como lo son casi todas las relaciones reales.
¿Cuál es la inspiración?
Los personajes nacen de una historia que escribí cuando tenía 18 años. Siempre me han interesado mucho las novelas de personajes, la psicología humana. Aquella historia iba sobre dos hermanos, porque en ese momento era un tema que necesitaba explorar. Al final, siempre escribes desde tus pulsiones y tus carencias. Eran Frances y Robin, los mismos hermanos que aparecen en esta novela. Cuando volví a ella, ya no me apetecía hablar de hermanos, pero sí quería escribir una historia de amor. Rescaté las partes que me interesaban. Frances ya era entonces una actriz atrapada en el mundo de la fama que iba en busca de su hermano; aquí sucede algo parecido, pero el foco está claramente en el componente amoroso.
Me ha recordado a One Day o Normal People, quizá por la estructura.
Me lo han dicho. One Day fue una novela que me impactó mucho, aquella estructura me pareció increíble. También pensé lo difícil que debía de ser no sentirse limitada por ella, porque solo cuentas un día al año, pero está tan bien resuelto. Esa novela seguramente me ha inspirado. También me gusta mucho Sally Rooney, es inevitable que se te quede algo de su manera de mirar las relaciones. Pero quizá, para el desarrollo de los capítulos, me ha influido más alguien como Maeve Binchy o Marian Keyes.
El hermano también tiene un peso importante.
Es una especie de bisagra dentro del libro. En la historia que escribí con 18 años, el hermano era en realidad el protagonista. No quería perder ese personaje porque seguía fascinándome la relación fraternal, no quería dejar eso de lado porque para mí es muy importante. Mientras escribía, pensaba mucho en cuánto peso debía tener el hermano, porque esta es, sobre todo, una historia de amor.
Los protagonistas pertenecen a mundos opuestos. ¿Por qué te interesaba ese contraste?
En parte porque necesitaba un obstáculo. Pero también porque me fascinaba explorar esos dos mundos. El académico, aunque a mucha gente no le resulte tan atractivo, a mí me encanta. La universidad fue una época muy especial para mí y supongo que por eso sigo sintiéndome muy conectada a ese ambiente. Y luego está el mundo de la fama, que genera una fascinación casi universal. Pero lo que más me interesaba no era tanto el lujo o el dinero, sino el lado oscuro: los problemas reales que eso genera. Por ejemplo, descubrí que tienen psicólogos especializados solo para ellos, porque sus conflictos no funcionan igual que los nuestros. Tú puedes cortar con alguien y desaparecer; ellos no.
Con tu primera novela conseguiste el Premio Tusquets. ¿Qué esperas ahora de esta?
Tengo mucha curiosidad por saber qué piensa la gente, porque no tiene nada que ver con la primera. Aquella era más fluida, más experimental, con capítulos muy distintos entre sí. No era el tipo de novela que yo sentía que acabaría escribiendo. Esta sí lo es. Me gustaría que se leyera de una forma introspectiva y psicológica, que los lectores se identifiquen con los personajes y se sientan acompañados por ellos.
Tu novela anterior abordaba una realidad muy dura. ¿Sentías que era necesario contar esa historia?
Sí, yo creo que sí, aunque sea por visibilizar. Cuando se decía que mi novela era “necesaria”, lo agradecía mucho, pero al mismo tiempo pensaba: no sé hasta qué punto yo tengo esa autoridad para que se diga algo así. Yo no pretendía denunciar nada. Lo que quería era mostrar cómo se puede sentir una persona en una situación así. Y creo que ese tipo de historias son importantes porque nos acercan a realidades que no siempre entendemos y que no deberíamos juzgar. No solo hablo de situaciones tan extremas como la de la primera novela; puede ser una ruptura, un problema familiar, cualquier momento vital complicado. La literatura puede ayudarnos a ponernos un poco más en el lugar del otro, y eso ya es mucho.
Mirando al futuro, ¿qué te gustaría escribir ahora?
Ideas tengo, claro. Pero también es verdad que cuando terminas una novela queda un pequeño vacío. Me interesa hablar de gente de veintitantos años, aunque desde otro momento vital, otra época. No digo mucho más porque acabo de empezar y ni yo misma sé si lo completaré o si cambiaré de idea. Pero necesito tener algo a lo que agarrarme; si no, me siento un poco perdida. n
Temas
Más en Gente
-
La felicitación con ironía de Ryanair a Mikel Arteta por su cumpleaños que está dando mucho de qué hablar: "Por fin"
-
Leire Martínez deja en el aire su posible participación en el ‘Benidorm Fest 2027’: “No sé ...”
-
Fernando Alonso y Melissa Jiménez dan la bienvenida a su primer hijo
-
El mensaje de Arguiñano a Netanyahu en pleno programa: "Te lo digo como lo siento..."
