Desde que era pequeño, a Mikel Usillos Puertas (10/08/2003, Bilbao) le han educado en entornos naturales, ya fuera en el monte o en el mar. “Siempre he curioseado en estos entornos en los que casi todo a tu alrededor está vivo”, destaca. Su aita se llevaba la cámara allá donde iban juntos, por lo que desde que era un niño ya cogía dicha cámara diciéndole que “sino, él no iba a salir nunca en las fotos”. Actualmente, el joven define su actividad como fotografía de naturaleza o vida salvaje.
Casi sin pretenderlo, este joven bilbaino terminó de desarrollar su pasión por la naturaleza cuando entró a la Universidad, concretamente a la carrera de Ciencias Ambientales. “Aquí conocí a un amigo que fotografiaba los animales que se iba encontrando en sus salidas al monte, y ahí fue cuando descubrí que eso es lo que quería hacer”, cuenta Mikel. Y es que, a día de hoy, tiene claro de dónde viene su pasión: “Diría que de mi infancia y del entorno en el que me he criado, aunque hasta mi adolescencia no haya salido a la luz”.
Mikel no puede definir cuánto tiempo tardó en aprender a hacer fotos, pues cree que “la fotografía es un aprendizaje continuo”. “Cada día aprendo algo nuevo cuando salgo con la cámara”, puntualiza. Para sus trabajos, Mikel Usillos utiliza la cámara y -normalmente- el móvil para la edición de las fotos, aunque también utiliza el ordenador para montar panorámicas o editar las fotografías ahí.
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Material principal: la imaginación
De todas formas, cree que la fotografía se puede practicar con mucho menos, aunque “la imaginación es imprescindible, eso sí”. Si hubiera alguien que quisiera empezar en este mundillo, el joven le diría que “salga y pruebe con lo que tiene a su dispoisicón”. De hecho, cree que “con lo más básico se pueden conseguir resultados increíbles”. Además, considera que el material fotográfico suele ser muy caro, por lo que hay que tener muy claro lo que uno busca antes de hacer una inversión.
De cara al futuro, Usillos quiere seguir en “este aprendizaje de la naturaleza y la conservación”: “Hacer fotos es el reflejo de todo lo que me gusta captado en una milésima de segundo”. Y es que piensa que detrás de cada imagen, hay una historia: “un chico que empatiza con ese animal y se preocupa por la existencia de él”. Además, no solo utiliza la fotografía con estos fines: “Considero que la fotografía es también una forma de denuncia y de difusión de injusticias”.
A la pregunta de si podría sobrevivir un día a día sin sus fotografías, Mikel Usillos responde: “Sin duda, podría sobrevivir un día sin fotos y sin cámara también. De hecho, muchas veces salgo simplemente a observar, a veces, disfruto más dejando la cámara en casa y llevándome los prismáticos. Considero que así uno se centra más en entender las cosas y en apreciar más cada pequeño detalle”.
Para Mikel Usillos, dedicarse a la fotografía de manera profesional es un sueño que le encantaría cumplir, pero sabe “lo complicado que es” y tampoco es su “principal objetivo” con sus trabajos.
Del monte a la pantalla, así es su proceso creativo
Respecto al proceso que lleva a cabo Mikel Usillos para sacar sus fotografías, nos cuenta con detalle cómo es su paso a paso. En primer lugar, a veces busca un sujeto o paisaje en concreto. Sin embargo, otras veces simplemente dá un paseo con la cámara y va improvisando. En el caso de que busque algo en concreto, previamente investiga un poco la zona. Una vez ya se ha decidido a ir, intenta ir “con una buena luz” y espera hasta que el animal aparezca. Cuando ya tiene la foto hecha, la pasa al móvil o al ordenador, y ahí la edita utilizando Lightroom, aunque nos recuerda que hay más programas de revelado de fotos.
“Le doy mi toque personal añadiendo luces, tonalidades o simplemente ajustando la luz de la foto”, matiza. Por último, las publica en Instagram. “He de decir que de todo el proceso, el momento que más disfruto es cuando estoy fuera y tengo el placer de ver al animal de cerca. Hay veces que te vas a casa con sorpresas, porque tienes encuentros únicos con animales que mucha gente no ha visto o no saben que existen, y viven cerca de nosotros”, puntualiza Usillos.
Medio de expresión
Para Mikel Usillos, las redes sociales son más bien un medio de expresión. Pero, sí que es verdad que han ayudado a que gente de lejos vea y aprecie su trabajo, cosa que cree que sin este medio sería algo muy complicado.
Aves endémicas: una inolvidable aventura en Cabo Verde
Tras visitar la isla de Santiago, Usillos pudo observar colonias únicas en una de las experiencias más emocionantes de su vida
Como anécdota, el joven dedicado a la fotografía de naturaleza o vida salvaje, Mikel Usillos, nos explica cómo ha sido su experiencia viajando el pasado verano junto a su novia Izaro a Santiago, concretamente en Cabo Verde. “Esta isla es la capital del archipiélago y es de las que menos turismo recibe. Hemos tenido una experiencia increíble allí, y uno de los objetivos era ver las especias de aves endémicas del país, cosa que conseguimos casi al 100%”, explica el joven.
Allí, desde un “pueblito pesquero” llamado Portomoskito, fue un chico local quien les llevó a ver la Bahia do Inferno, “unos acantilados aislados en el mar donde habita una de las colonias más grandes de alcatraz pardo de África”. Al llegar y ver el espectacular lugar, Mikel se echó a llorar de la emoción, pues -a pesar del tremendo mareo que tenías de ir en chalupa con el oleaje que había- tuvieron la oportunidad de ver a los alcatraces pescar. “Y también de ver una especie muy peculiar y en peligro, el rabijunco etéreo. Sin duda, una de las mejores experiencias de mi vida”, concluye el chico.