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Leioa 1-0 Atlético Albacete

El Leioa golpea primero

Los azulgranas, que fueron mejores, ganan por la mínima a los de Albacete

Los jugadores del Leioa celebran el gol de Blanco.Markel Fernández

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La Sociedad Deportiva Leioavenció por la mínima y tomó ventaja en el choque de ida de la final por el ascenso a Segunda Federación disputado en Sarriena frente al Atlético Albacete bajo un sofocante calor. El conjunto de Jon Castrillo dio la talla, mostrando solidez y seguridad en sus líneas, ante un rival que, sobre el papel, traía la vitola de equipo de gran calidad, pero que a medida que transcurrió el duelo pareció conformarse con el resultado y no quiso seguir arriesgando.

LEIOA: Barandiaran, Peciña, Blanco (Min. 75, Presa), Arana, Gayoso, De Eguino (Min. 66, Arzuaga), Eder, Oier (Min. 80, Beñat), Garai (Min. 80, Salaberria), Garcés (Min. 66, Goikoetxea) y Rementeria.

ATLÉTICO ALBACETE: Mario Ramos, Jérez, Vidal (Min. 82, Gabri), Velilla, Salas (Min. 64, Vázquez), Chillerón, Dieguito (Min. 71, Usero), Parra (Min. 82, Parrado), Bernabeu, Morientes (Min. 71, Moreno) y Tomás Ingles.

Gol: 1-0: Min. 26; Blanco.

Árbitro: Benito González Barruetabeña. Amonestó a los locales Salaberria y Gayoso y al visitante Velilla.

Incidencias: 1.000 espectadores en Sarriena en el partido correspondiente a la ida de la última eliminatoria del ‘play-off’ de ascenso a Segunda RFEF.

El técnico vizcaino repitió el once que tan buen resultado le ha ofrecido tras finalizar el curso liguero. Por la experiencia anterior en el play-off autonómico y dando el premio así, también, a los que habían logrado llegar hasta el último escalón. Formó con un habitual 4-2-3-1. Nada más empezar metió el miedo en el cuerpo el filial del Albacete con un remate a bocajarro del visitante Parra por la derecha, pero el balón lo sacó un seguro Barandiaran. Fue uno de los destacados de los de casa por su sobriedad en todas sus acciones.

El Albacete formaba con un 4-4-2, en punta con Tomás Inglés y Morientes, el héroe en el Carlos Belmonte frente al Manchego. A los visitantes les gustaba tener el esférico. Mostraron muy buen manejo de balón. Asumiendo riesgos, a veces, innecesarios. El Leioa mantenía mucho respeto al rival y esperaba su oportunidad, antes de dar un paso en falso cometiendo un error. El primer acercamiento de los locales fue cuando Rementeria se coló por la izquierda y su peligroso centro cruzó el área sin encontrar ningún amigo. De nuevo, Barandiaran tuvo que sacar un balón raso pegado al palo de Morientes.

Sarriena registró una gran entrada pese al enorme calor de la jornada

El tanto local llegó en un hecho aislado fruto del balón parado. Desde la derecha, De Eguino botó un caramelo en un córner, que encontró la cabeza de Ander Blanco, que, ayudándose del poste, puso un balón imposible para el portero. El Albacete no se inmutó y siguió combinando con calidad. Bernabéu, que ya ha debutado con el primer equipo, finalizó raso a las manos de Barandiaran. Muy arriba se le marchó el empalme a Garai desde la frontal. El partido lo llevó el Leioa a su terreno y se empezó a poner raro. Cada jugada se convertía en un duelo y cada balón dividido resultaba una guerra.

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En la segunda parte, el Albacete se mostró más reservón, como si la derrota por la mínima le valiera y apostó por ella. Decepcionó en su juego. Creyó en repetir la eliminatoria anterior, en la que logró remontar dos tanto en apenas veinte minutos. Esta vez la proeza quieren que sea ante el Leioa y con solo un gol de desventaja. Aunque pudo ser mayor la desventaja. El conjunto vizcaino contó con un par de ocasiones muy claras para sentenciar la eliminatoria, pero no resultó efectivo en los metros finales. Dentro del área, a Garai se le marchó alta su finalización. Una oportunidad muy clara para hacer el segundo. En la otra área, Parra reventó el balón con su remate alto por la derecha.

El partido estaba vivo y había jugadas en cada área. Al Leioa le interesaba la llegada a la línea de peligro. Rementeria rozó el palo tras un nuevo balón robado por los azulgranas, que seguían forzando la presión en el inicio de la creación manchega. La segunda gran ocasión la tuvo Oier en sus botas cuando por la derecha le llegó un balón y, dentro del área pequeña, en el mano a mano con el portero, apareció con todo el central Vidal para cruzarse y evitar el remate del vizcaino. Ya no hubo más. El partido decisivo de vuelta se jugará el próximo domingo, a las 20.30 horas, en el Carlos Belmonte.