El Basconia-Gernika, en imágenesMiguel Acera
12Basconia y Gernika festejaron sin goles el penúltimo partido de liga, con la salvación en el bolsillo, y con el único fin de intentar agradar a la grada que se congregó en Basauri. Un derbi vizcaino con mucho ánimo, pero sin casi brillo, sin complicaciones para los entrenadores y con la única mala noticia de la lesión de Unai Vélez en los primeros minutos, que pasa a engrosar la larga lista en la enfermería del conjunto que entrena Jabi González.
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El Basconia mereció algo más que su rival. Un Gernika mermado por las bajas y con una defensa de circunstancias, como en sus últimas comparecencias. A los puntos merecieron algo más los de casa y, en la recta final, si no es por la intervención de Oier Ariznabarreta ante Oyono, los forales no habrían sumado su honroso punto.
BASCONIA: Simón, Unamuno, Zarandona, Larrea (Min. 74, Osipov), Belategi, Lekuna (Min. 74, Dani Pérez), Egoitz Hernández, Quintero, Alboniga (Min. 62, Urzaiz), Goñi (Min. 62, Oyono) y Peciña.
GERNIKA: Ariznabarreta, Zugazaga (Min. 72, Manex Agirre), Auzokoa (Min. 61, Ibai), Beñat Gómez, Carlos González, Kortazar, Vélez (Min. 6, Arberas), Gorka Agirre, Izan, Herri (Min. 72, Morales) y Okolo.
Árbitro: Borja Cardoso Rodríguez (Comité Gallego). Expulsó al visitante Manex Agirre por roja directa y amonestó al visitante Auzokoa.
Incidencias: 300 espectadores en Artunduaga.
Primeras ocasiones
La primera ocasión fue un rebote en el despeje de Ariznabarreta, que tropezó en el cuerpo de un insistente Quintero y acabó en el lateral de la red. Frente al portero visitante se encontró otra llegada de Ander Peciña. Los locales insistían en zona de ataque. Marcos Goñi disparó por encima del larguero. El Basconia era dueño del esférico. El Gernika, por su parte, muy ordenado, esperaba en su terreno y apenas se dejaba ver cruzando la línea medular. Tan solo en una llegada por la derecha de Zugazaga, que intentó sorprender por el primer palo. Justo antes del descanso, Peciña sacó un centro medido desde la derecha al que no llegó Goñi a conectar de cabeza por poco, ni después Alboniga.
En la segunda mitad, el armisticio parecía total, pero la honra de vencer también pululaba en el ambiente. Los dos equipos querían sumar, aunque nadie arriesgaba lo suficiente, por miedo a perder. Era una fiesta para las dos plantillas. Pero una fiesta en paz. Ariznabarreta hizo una mala entrega a su defensa y Quintero no supo aprovecharlo, ya que su remate se marchó alto.
Sin goles
El Basconia tocaba y tocaba, pero sin profundizar lo suficiente para hacer peligro. El punta Peciña volvió a probar suerte con un disparo por bajo, sin problemas para Oier. El Basconia insistía, pero eran pocos méritos. Beñat Gómez se cruzó de forma providencial en el área ante la llegada por la izquierda de Lekuna. El Gernika apenas pisaba área rival, pero Simón, con los pies, se la jugó arriesgando ante la presencia de Herri Torrontegi.
Los cambios enfriaron aún más el derbi. Quintero, en esta ocasión de mediocentro, disparó desde lejos. En la recta final, Oier Ariznabarreta, como en el día frente al Amorebieta, resultó providencial; sobre todo ante el potente disparo por bajo de Oyono que había salido parra refrescar el ataque local.