Habrá que pensar que la decisión de Ernesto Valverde de no continuar al frente del Athletic la próxima temporada, más allá de los deseos del futuro presidente, o del actual, pues Jon Uriarte ya ha mostrado su deseo de continuar, y demás responsables de la parcela deportiva, le ha sentado bien al equipo. Tal vez este demandaba un golpe en la mesa similar para soltarse la melena. Vaya usted a saber… Lo cierto es que a lo largo de la temporada se ha venido escuchando hasta la saciedad por los distintos protagonistas dentro de la plantilla y también del propio técnico, la necesidad de encontrar ese tan manido punto de inflexión y quizá la solución era tan sencilla como que Valverde, que admitió el sábado que se trataba de un pensamiento que llevaba meses revoloteando en su cabeza, lo hubiera comunicado antes. O no, claro. Quién sabe. La única certeza es que ante el Betis el equipo se liberó y firmó una victoria balsámica.
Cierto es que el conjunto andaluz venía de jugarse el pase a los cuartos de final de la Europa League a una carta el pasado jueves, obligado a remontar el 1-0 que logró el Panathinaikos en Atenas, lo que implicó un sobreesfuerzo del que se liberó tiempo atrás el Athletic, pero como quiera que el calendario es el que es, el conjunto bilbaino supo aprovechar la coyuntura para encarrilar su triunfo en una primera mitad en la que borró del mapa el Betis.
Oihan Sancet volvió por sus fueros, convertido en el faro del equipo, con esas conducciones suyas marcas de la casa y esa facilidad para girarse y dejar rivales atrás; Iñaki Williams, encontró un carril por el que explotar su velocidad y hacer daño a la defensa bética; Iñigo Ruiz de Galarreta ejerció de nexo perfecto entre la defensa y el ataque y en la zaga todo funcionó a pedir de boca. Al menos en esos primeros 45 minutos en los que, a decir verdad, sin necesidad de realizar un enorme despliegue físico, tirando de solvencia y con orden, el Athletic llegó mandando al descanso gracias a los tantos de Dani Vivian y Sancet, este último para firmar su primer tanto en jugada en liga.
Claro que pedirle a este Athletic que sea capaz de realizar un partido redondo de principio a fin es mucho pedir. Demasiado seguramente. Y como quiera que apenas queda tiempo para que se acabe la temporada, aunque suficiente como para volver a clasificarse para Europa, en cuya pelea se metió de lleno de nuevo con el triunfo ante el Betis, tocó sufrir. O al menos que su rival se metiera en el partido, pues no dispuso de grandes ocasiones. Y cuando un equipo lleva 18 partidos seguidos encajando, aunque las probabilidades reinicien antes de que comience otro nuevo encuentro, pues cabe pensar que también habrá un décimo noveno.
Y así fue. El Betis acortó distancias con un gol de falta, obra de Pablo Fornals, cuando Sancet ya no estaba sobre el verde. Quedando 20 minutos por jugar y todo por decirse, costó entender la decisión de Valverde de retirar del campo al futbolista más determinante de cuantos estaban sobre el verde.
Apuntar que durante un puñado de minutos, casi un cuarto de hora, el Athletic jugó con Unai Gómez en punta y Mikel Vesga en la media punta. Esta casuística coincidió con los mejores minutos del Betis, que incluso llegó a empatar el partido, si bien el tanto de Bakambu fue anulado por fuera de juego. Tras unos minutos de zozobra, Valverde tuvo mejor tino con su última tanda de cambios y con dos extremos puros como Robert Navarro y Nico Serrano en el campo, el equipo recuperó el pulso competitivo para llevarse tres puntos de oro.
Ahora, después de ganar al equipo que más derrotas ha sufrido en el nuevo San Mamés (10), que es también el que más goles ha recibido (25), el Athletic se queda a seis puntos del Betis, que es quinto, y a tres del Celta, sexta. Europa posible.