Asomó como uno de los nombres propios el duelo del pasado sábado en el Carlos Tartiere. No en vano, Eneko Jauregi (Mujika, 13 de julio de 1996) fue el autor del tanto que sirvió para que el Amorebieta sumara un valioso punto ante un exigente Oviedo que se había adelantado en el marcador a los tres minutos e incluso pudo hacer un segundo a la hora de juego, pero su zambombazo se estrelló con la madera de la meta defendida por Leo Román. El delantero, que iguala con el central Félix Garreta como máximo goleador de los azules con tres dianas en su haber, ponía fin a una sequía que duraba desde el mes de agosto, ya que no marcaba en liga desde que lo hiciera en la tercera jornada frente al Andorra en Lezama. Su acierto ante el conjunto carbayón se suma al que tuvo una semana antes en el encuentro de Copa que midió en Urritxe al cuadro zornotzarra con el Celta, si bien no valió para que evitara la eliminación de su equipo del torneo del K. O. Lo cierto es que Jauregi, máximo goleador del curso pasado del grupo II de Primera RFEF, vuelve a tener olfato de gol, lo que se debe entender como una buena noticia para el colectivo de Jandro Castro, que, sin embargo, cierra la primera jornada de la segunda vuelta como nuevo colista de LaLiga Hypermotion merced a la victoria ayer del Cartagena sobre el Villarreal B y la salvación dista a siete puntos para un equipo vizcaino que el sábado se la juega en Lezama ante el Eldense, con el que compitió mano a mano por el liderato de la pasada campaña en Primera RFEF.
El Amorebieta asume su necesidad y por ello, a la espera de que la dirección deportiva cierre algunas de las operaciones que tiene abiertas para reforzar la delantera –suenan los nombres de Iker Unzueta, que milita en el Vizela portugués y que ya fuera jugador azul hace dos temporadas, y de Ivan Durdov, del Mirandés– Jauregi emerge como la baza más creíble de los azules en la faceta anotadora. El de Mujika, que el curso anterior elevó su cuenta a quince goles, no solo destaca por su pegada, sino también por su impagable trabajo estajanovista a la hora de ganar duelos ante los centrales rivales, una labor que agradece un conjunto que necesita reencontrares con la victoria después de encadenar seis jornadas sin ganar. “Tenemos que ganar por la necesidad de hacerlo. El punto en Oviedo es positivo y en el plano personal llevaba muchos partidos sin marcar, y la cabeza te pide que marques, porque ayudas al equipo. Estoy contento por haber marcado y espero que vengan muchos más”, declaró tras el choque en el Tartiere Jauregi, que lamentó que el palo evitara un segundo gol suyo: “Ha sido una pena porque la había visto dentro”.
Jauregi vio puerta en Oviedo, pero su diana solo valió para que el Amorebieta sumara un punto y no los tres, por lo que el conjunto azul es el único equipo de LaLiga Hypermotion que no ha logrado vencer como visitante, un lastre que le está penalizando, ya que únicamente ha firmado tres empates frente a ocho derrotas sufridas.