El nueve más falso
Javi Martínez contradice lo común y se erige en recurso para el eje del ataque de la selección española
Bilbao
Un año ha cambiado mucho la vida para Javi Martínez. Dejó el Athletic jugando como defensa central, capricho posicional de Marcelo Bielsa que resultó efectivo gracias a la polivalencia del portentoso jugador navarro, y perdiendo dos finales de torneo, para un año más tarde verse tricampeón con el Bayern de Múnich y bregando como delantero en la selección española, de nueve, de esos que últimamente se denominan como mentirosos, como si de una posición recién descubierta se tratase. Esto último lo propició Vicente del Bosque como un recurso de excepción para aplacar en el tiempo de prórroga la contundencia de la selección de Italia, que enfrentaba a España en la semifinal de la Copa Confederaciones que estos días se celebra en Brasil y cuya final será mañana, precisamente entre el combinado anfitrión y España, que doblegó a los italianos en la tanda de penaltis, al decimocuarto disparo entre contendientes.
Antes de la resolución, Javi Martínez saltaba al césped (corría el minuto 94) añadiendo más morbo al debate sobre el estilo de juego de la selección estatal y su predisposición táctica sobre el campo. El de Aiegi, de 24 años, sustituía entonces a Fernando Torres, que ejercía de ariete, y dejaba sin opciones de jugar a Villa y Soldado, delanteros natos -nueves originales o como se quiera decir-, o Fábregas, el falso nueve por antonomasia, el objeto del nacimiento del apelativo. Así, Javi quedaba como jugador más adelantado, si bien, con matices, puesto que en situación defensiva del equipo pasaba a hacer compañía a Sergio Busquets, a fin de controlar el medio del campo y ganar enteros en circunstancias de juego aéreo. Multifuncional, todoterreno, total, pero con el testigo de Torres para enfilar un remate decisivo y adulterar el orden imperante, con una Italia más definida y temible.
"El míster quería que presionara a la defensa de Italia, que ayudara a Xavi e Iniesta para incomodar la salida del balón. Queríamos más control contra Pirlo y De Rossi, y yo podía controlarlos jugando ahí. Soy un tipo de jugador que puede jugar en toda la cancha", explicó, autodefiniéndose. "Había jugado de delantero cuando era pequeño, con los amigos, y destacaba en el pueblo. Me veían el mejor y me ponían de delantero para que marcase goles", apostilló, para matizar: "Tampoco he sido delantero, delantero, un poco mediapunta para presionar un poco arriba. Necesitábamos un poco de control sobre el centro del campo de ellos. Pirlo y De Rossi estaban llegando muy fácil". El navarro restó trascendencia al cambio táctico, sobre el cual versó para conceder explicaciones el propio Del Bosque. "Ha sido una decisión muy fácil. No podíamos perder altura porque estábamos sufriendo mucho a balón parado. Nos ha dado esfuerzo, generosidad y juego de área a área. Cuando le dije que jugaría en esa posición estaba encantado y ha salido con optimismo, y la vitalidad necesaria para un futbolista", expresó el seleccionador estatal, para quien el movimiento surtió el efecto deseado. No obstante, el propio colectivo apeló al sentido del humor para reavivar una porfía de la que hicieron mofa. "Ahora ya tenemos uno más para el debate del nueve", dijo con sorna Torres. La vida ha cambiado mucho para Javi Martínez, incluso sigue descubriéndole roles, como el de nueve mentiroso, el más falso de todos.