bilbao. Tras el rechazo de Tata Martino, técnico del Newell's Old Boys, a la oferta de la Real Sociedad para sustituir al frente de la plantilla blanquiazul a Philippe Montanier, la directiva del club ha dado un giro radical a sus intenciones. El nuevo entrenador es Jagoba Arrasate, nacido en Berriatua hace 35 años, que hasta ahora ejercía como segundo ayudante del preparador francés, que será presentado hoy y firmará por una temporada.
La decisión la dio a conocer ayer Jokin Aperribay, presidente del club donostiarra, bajo la argumentación de dar continuidad al proyecto de Montanier otorgando el mando del conjunto blanquiazul a un joven entrenador de la casa, que había dirigido a varios equipos de las categorías inferiores del club hasta que el pasado año se incorporó al equipo técnico de la primera plantilla.
Aperribay explicó que con Arrasate se pretende dotar de continuidad a "a la línea estratégica y deportiva marcada por la Real Sociedad", ya que el preparador vizcaino "conoce perfectamente a los jugadores" y asume la filosofía de la Real.
Aperribai desveló que el club sólo contó con dos alternativas (se especuló con el también francés Laurent Blanc) para sustituir a Philippe Montanier, la del propio Arrasate y la del argentino Gerardo Martino, técnico de Newell's Old Boys, discípulo aventajado de Marcelo Bielsa y que triunfa en el equipo que lanzó a la fama al ya exentrenador del Athletic.
La opción de Martino acabó descartada porque la Real no puede esperar a que finalice la Copa Libertadores, en la que el Newell's está clasificado para semifinales.
Arrasate militó en las categorías inferiores de la Real hasta juveniles. Como entrenador dirigió al equipo de Berriatua y estuvo al frente del Elgoibar, en Tercera División, durante dos temporadas, hasta que en la campaña 2010-11 la Real Sociedad lo fichó para formar parte de la cantera txuri-urdin y el pasado año lo integró como ayudante en el equipo técnico de Philippe Montanier.
Pese a su juventud, Aperribay asegura que no considera la elección de Arrasate como "una apuesta", sino que la decisión se basa en una "absoluta confianza" en su capacidad. "No pensamos que es una apuesta, lo hacemos desde el convencimiento, buscamos a una persona que se involucre, que se deje la piel, que sepa claramente cuáles son sus colores", justificó el presidente realista.
Aperribay explicó que a Montanier se le ofreció únicamente un año más de contrato, al igual que a Arrasate, porque el próximo mes de diciembre habrá elecciones al Consejo de Administración y la actual directiva no quiere tomar decisiones que hipotequen el futuro.
Aperribay puntualizó que en sus conversaciones con Montanier la Real le dejó claro que si el único problema para renovar era el tiempo de contrato podría estudiarse una oferta de más años.