bilbao. El Barça espera que lo que le sucedió ayer al Milan, algo parecido a lo que les ocurrió a los azulgranas hace un par de años al visitar Italia, sea un síntoma de lo que acontezca esta noche sobre el césped de un abarrotado Camp Nou. La tropa de Allegri llegó con retraso a la ciudad condal por culpa de la huelga de los controladores aéreos franceses, aunque ello no trastocará los planes del club de Berlusconi, es decir, colocar un autobús delante de la portería de Víctor Valdés para defender el empate sin goles de la ida y provocar lo que sería un verdadero milagro y, principalmente, una debacle para los culés, conscientes de que, con la Liga muy complicada y final copera al margen, prácticamente se juegan toda la temporada.
De salir airoso, el equipo catalán alcanzará por quinto curso consecutivo las semifinales de la Champions, la sexta vez en siete años, de las que se coronado en tres ocasiones. Guardiola apelará a la mejor versión del fútbol de fantasía, con Cesc recuperado por completo de sus problemas en la espalda, mientras que Xavi es más que seria duda por sus molestias en el sóleo, que le impidieron ejercitarse en el último entrenamiento. El objetivo es ir en busca de la portería de Abbiati desde el arranque, sin las sorpresas del duelo que disputaron en la fase de grupos (2-2), con aquel gol de Pato en el primer minuto y el tanto de Thiago Silva en el descuento. Esta vez el Milan confía en la dupla que conforman Robinho y, cómo no, Ibrahimovic, quien seguramente será recibido con indiferencia después de que el sueco no se portara bien con el míster de Santpedor.
doble mosqueo arbitral El Milan aterriza además con un severo mosqueo arbitral después de que en Catania le privaran de dos puntos al no darle por válido un gol fantasma, lo que ha servido para que la Juventus le pise los talones. Pero el Barça no anda menos enfadado tras los dos penaltis que se tragó en San Siro el árbitro, tanto el de Alexis como el de Puyol. El holandés Björn Kuipers será hoy el colegiado, uno de los últimos enemigos que se ha ganado Mourinho, quien se quejó de su actuación en Moscú.
En el plano deportivo, Allegri recupera a Abate como lateral derecho y en la banda izquierda todo parece indicar la presencia de Antonini, con Mexes y Nesta en el eje de la zaga, al tiempo que repetirá esquema en mediocampo con Nocerino, Ambrosini y Seedorf. Las funciones de volante recaerán en Boateng, si bien El Shaarawy podría tener su oportunidad, mientras que Pato se quedará en el banquillo. "Tenemos que ser capaces de dividir el partido en dos o tres periodos, intentando afrontarlos del modo correcto. No hago cálculos sobre los resultados a nuestra disposición. Podría terminar 0-0 e ir a los penaltis, aunque no creo que sea así", consideró el técnico italiano. Por parte barcelonista Puyol ocupará el lateral zurdo, y de ahí hacia arriba volverán a jugar los tradicionalmente titulares en el once, con la citada incógnita de Xavi y con la racha de Messi por bandera. A juicio de Guardiola, "el objetivo es generar ocasiones. Luego dependerá del talento de los jugadores. Se trata de plantear un ritmo alto, será vital el juego posicional. Doy por hecho que nos marcarán".