La sostenibilidad circular empieza en cada decisión de consumo
Reducir residuos, alargar la vida útil de los productos y fomentar hábitos más responsables entre todos son algunos de los pilares sobre los que se construye la transición hacia una economía circular que sea más sostenible
La transición hacia una sociedad más sosteniblepasa por replantear la manera en la que producimos, consumimos y gestionamos los recursos. Ese fue el principal mensaje que dejó la tercera y última mesa de este encuentro de DEIA, centrada en el consumo inteligente y en la necesidad de abandonar progresivamente el modelo basado en el usar y tirar para avanzar hacia una economía más circular, eficiente y respetuosa con el medio ambiente.
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En este sentido, el debate puso de manifiesto que los recursos naturales son limitados y que el actual modelo de consumo plantea importantes desafíos ambientales, económicos y sociales. Ante esta realidad, los expertos coincidieron en la necesidad de impulsar nuevas formas de producción y consumo capaces de reducir la generación de residuos, fomentar la reutilización de materiales y prolongar la vida útil de los productos.
“La clave en esta apuesta por un nuevo modelo estaría en reducir, reutilizar en la medida de lo posible, y en último lugar, tratar de reciclar al máximo”, Eneko de Busturia, director de Servicios Corporativos de Garbiker
Uno de los aspectos más destacados del debate fue el papel que desempeña la ciudadanía en esta transformación. Los ponentes invitados coincidieron en que la sostenibilidad no puede construirse únicamente desde las administraciones o las empresas. Los consumidores tienen una capacidad de influencia cada vez mayor a través de sus decisiones de compra y de sus hábitos cotidianos como recordó Enrique Osorio de Koopera.
En el encuentro se puso sobre la mesa a modo de reflexión la labor de gestión de los residuos. Lejos de considerarlos un problema aislado, los ponentes defendieron la necesidad de verlos como una oportunidad para generar nuevos recursos y nuevas actividades económicas. La valorización de residuos, el reciclaje avanzado y las tecnologías de recuperación de materiales están permitiendo aprovechar recursos que anteriormente terminaban en vertederos o eran eliminados sin posibilidad de recuperación.
Asimismo, durante el encuentro se destacó la importancia de la colaboración entre administraciones públicas, empresas, centros tecnológicos y ciudadanía. Las empresas, por ejemplo, desempeñan un papel fundamental a través del ecodiseño de productos, la incorporación de materiales reciclados y la creación de modelos de negocio basados en la reutilización y la circularidad, como matizó Cristina Rodríguez de Grupo EROSKI. Las administraciones, por su parte, deben generar marcos normativos e incentivos que favorezcan estas prácticas y faciliten la transformación de los sectores productivos.
La jornada dejó además una reflexión de fondo: la sostenibilidad no puede entenderse únicamente como una obligación ambiental, sino como una oportunidad para construir una economía más competitiva, innovadora y resiliente. La reutilización de materiales, la reducción de residuos y el aprovechamiento eficiente de los recursos no solo contribuyen a proteger el medio ambiente, sino que también generan actividad económica, empleo y nuevas oportunidades de negocio.