Como se preguntaba Sicinio Veluto en el ‘Coriolano’ de Shakespeare: “¿Qué es la ciudad sino sus gentes?·. Eso se cuestionaba el tribuno de la plebe en el foro de la ciudad por excelencia, Roma. Y el coro le respondía: “Verdaderamente, la gente es la ciudad”.
Tal relación entre ciudad y ciudadanía, con su tensión dialéctica, ha existido desde que un grupo de personas levantó una empalizada tras la que resguardar un templo, los rebaños, las tinajas de cereales, un mercado, un lugar en el que impartir justicia y casas. Las infraestructuras y las instituciones complejas, el ladrillo, la pólvora o la electricidad irían llegando después. ¿Qué vendrá en adelante? ¿Hacia dónde irán la ciudad y las gentes?
Exploraron respuestas quienes ayer reunió DEIA en las alturas de Euskalduna para el encuentro Ciudades por y para las personas. Personas experimentadas en la gestión pública de ciudades, responsables de empresas privadas y un doctor en innovación social.
El objetivo explícito radicaba en analizar las vías idóneas para avanzar hacia modelos urbanos más sostenibles y centrados en las personas. El encuentro sirvió como eje de reflexión e intercambio de experiencias sobre las principales claves que definen el futuro de los municipios en el territorio histórico de Bizkaia.
El encuentro organizado por DEIA reunió a expertos e instituciones en el Palacio Euskalduna con el fin de debatir los retos del futuro.
El debate se estructuró en torno a tres mesas redondas consecutivas, las cuales abordaron aspectos específicos de la transformación de las urbes y su obligada adaptación a los actuales desafíos sociales, económicos y medioambientales.
Con carácter previo al inicio de las sesiones de discusión grupal intervino un profundo conocedor de la materia, Asier Abaunza, concejal de Planificación Urbana, Proyectos Estratégicos y Espacio Público del ayuntamiento de Bilbao.
La primera mesa, moderada por la química y directora general de Aclima - cluster referente y aglutinante del sector ambiental de Euskadi-, Olga Martín, tomaron la palabra Mari Mar Alonso, también licenciada en Ciencias Químicas y directora del Área de Acción Climática en Ihobe; Libe Mancisidor, directora de Impacto, Negocio e Innovación de Kutxabank; Jorge Ballester, licenciado en Administración y Dirección de Empresas, participó en calidad de director de la Fundación Elecnor; y Juan Carlos Blázquez, que desgranó los proyectos de digitalización en el ciclo urbano del agua.
Iñaki González, director de DEIA, moderó el segundo debate. Aportaron sus puntos de vista el ya citado Asier Abaunza, quien abordó cuestiones como los sistemas de movilidad vertical en la mejora de la conexión entre barrios o la importancia de las zonas verdes; Amaia del Campo, alcaldesa de Barakaldo, licenciada en Derecho, expuso la evolución de la localidad fabril hacia un modelo urbano sostenible, accesible y centrado en las personas; mientras que la ingeniera ambiental Irati Aguirre, jefa de la Oficina de Sostenibilidad de Viuda de Sainz, defendió que la regeneración urbana equilibra lo social y lo ambiental para generar beneficios simultáneos y sostenibles.
Fue el director de Servicios Corporativos en Garbiker, Eneko de Busturia, quien dinamizó la tercera mesa de debate. Tomaron la palabra Cristina Rodríguez, ingeniera química especializada en medio ambiente y responsable de Sostenibilidad del Grupo EROSKI, quien visibilizó los retos del sector de la distribución en circularidad, ecodiseño de envases y pautas de consumo responsable; Enrique Osorio, de la red de economía social Koopera, argumentó que el consumo inteligente exige cambiar la forma en que entendemos el valor de los productos, priorizando la reutilización para alargar la vida útil antes de reciclar; Olatz Montaño Alonso, ingeniera industrial, aportó el conocimiento acumulado en Valoriza en la gestión de servicios municipales y explotación de plantas de tratamiento de residuos.
El debate abordó la transformación urbana en Bizkaia para situar a la ciudadanía en el centro de sus estrategias sostenibles.
El doctor por la EHU, Igor Calzada, destacado investigador y sociólogo, reconocido a nivel internacional por su experiencia en transformaciones urbanas, digitales y políticas, estrechamente vinculado a conceptos como las Smart Cities, la gobernanza de datos y la ciudadanía digital, expuso su rico e interesante punto de vista sobre ciudad y ciudadanía.
Entre quienes asistieron, Inés Jauregi, de Coca Cola; Iratxe García, del Instituto Vasco de Logística; Amaia Goikoetxea, decana del Colegio Vasco de Periodistas; Julia Diéguez, presidenta de Deusto Bizirik; María Dolores Azpiazu, presidenta de la Sociedad El Sitio; Gorka Carro y Ramón Ruiz, de Tecuni; Jasone Martínez, de Ekoiure; el parlamentario Iker Casanova; el concejal del ayuntamiento de Bilbao, Carlos Renedo; además de Jaime Hunter, Nagore Pérez, Jon Aldeiturriaga o José Antonio del Caz, por citar solo algunos nombres.
Participantes, conferenciante y oyentes fueron recibidos por el director gerente de Editorial Iparraguirre, Ibon Mujika; y la directora Comercial y de Publicidad de DEIA, Amelia Sancho de la Garza.
Durante el café que compartieron en la terraza de la quinta planta, anexo a la sala donde se celebró el encuentro, se mostraron de acuerdo con una de las muchas frases que dejó el premio Pulitzer californiano Herb Caen: “Una ciudad no se mide por su longitud y su anchura, sino por la amplitud de su visión y la altura de sus sueños”. Así que, miremos amplio y soñemos alto.