Cambio urbano que piensa en las personas
¿Cómo serán las ciudades en una década? La respuesta, como vimos en el encuentro celebrado ayer, pasa por combinar innovación, cohesión social y sostenibilidad para hacer urbes donde la prioridad sea la calidad de vida
Ciudades, como ocurre también con Bilbao, que están en un momento decisivo de su evolución urbana y donde afrontan desafíos que no se centran únicamente en la renovación física del territorio, sino también en la sostenibilidad, la digitalización y la mejora de la calidad de vida de sus habitantes.
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Durante el encuentro organizado ayer por DEIA, entre agentes implicados sobre ciudades del futuro pensadas para la ciudadanía, quedó patente que los años que vienen pasan por seguir construyendo espacios urbanos más amables, accesible, sostenibles y preparados para responder a los retos económicos, sociales y ambientales de las próximas décadas.
Entre las cuestiones abordadas se destacó la necesidad de reforzar la movilidad sostenible y la conectividad entre barrios, impulsando espacios urbanos más accesibles para todas las personas. En este sentido, se puso sobre la mesa la importancia de seguir mejorando los itinerarios peatonales, la movilidad vertical mediante ascensores y elementos mecánicos, así como la creación de entornos urbanos que favorezcan la convivencia y reduzcan la dependencia del vehículo privado.
Consumo inteligente: del usar y tirar al reutilizar
En este contexto, el concejal de Urbanismo, Proyectos Estratégicos y Espacio Público del Ayuntamiento de Bilbao, Asier Abaunza, subrayó en esta cita que la ciudad debe afrontar importantes desafíos relacionados con la transformación urbana. Asimismo, consideró como prioritario el avanzar en la renovación del parque residencial, especialmente en términos de eficiencia energética, para reducir el consumo de energía y mejorar el confort de las viviendas.
Todo ello, como recordaba Asier Abaunza, sin renunciar a uno de sus principales valores diferenciales: la conservación de un patrimonio arquitectónico que forma parte de la identidad de Bilbao y que deberá integrarse en cualquier estrategia de modernización.
Ciudades digitales
Junto a estos retos urbanísticos y ambientales que ayer se escucharon en el encuentro emergió otro debate: el papel de la tecnología en la construcción de la ciudad del futuro. En este ámbito, el investigador Igor Calzada planteó una reflexión que va más allá de la digitalización tradicional y sitúa a Bilbao ante una nueva transición histórica.
“La ciudad acertó en los años 90 con la transformación industrial y en los 2000 con la regeneración urbana. El gran desafío ahora es acertar con la transición hacia una metrópolis digital que ponga la IA, la computación cuántica, y las infraestructuras digitales al servicio de la ciudadanía, y con modelo propio de propiedad algorítmica vasca dentro del concierto de la UE”, comentaba este experto que compartió una interesante reflexión entre las tres mesas redondas que conformaron una interesante cita que reunió en el Palacio Euskalduna a representantes institucionales con entidades públicas y empresas privadas.
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