Impulso fiscal: fortaleciendo el tejido empresarial vasco
DEIA organiza para este jueves la jornada “Euskadi Horizonte Fiscal 2026: Ecosistema de ayudas a la empresa vasca” donde se analizará el presente y futuro del tejido empresarial
En un contexto económico actual marcado por la transformación digital, la transición energética y la incertidumbre geopolítica que se vive a nivel global, Euskadi se prepara para afrontar un nuevo ciclo de retos y oportunidades en este terreno. Bajo este escenario se enmarca la jornada “Euskadi Horizonte Fiscal 2026: Ecosistema de ayudas a la empresa vasca”, un encuentro que, organizado por DEIA, reunirá el próximo jueves día 16 a representantes institucionales, expertos económicos y agentes empresariales con el objetivo de analizar el presente y anticipar el futuro del tejido productivo vasco.
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Cita que se concibe como un espacio de reflexión estratégica donde se pondrán sobre la mesa las principales palancas de competitividad de la economía vasca, poniendo el foco en el papel que tiene en este caso la fiscalidad como herramienta importante para acompañar al crecimiento empresarial de un territorio que, en los últimos años, ha consolidado un modelo fiscal propio.
Este le permite adaptar sus políticas tributarias a las necesidades específicas de su tejido económico, formado en su mayoría por pymes y donde hay un importante peso industrial.
Aspectos todos ellos a los que se pondrá voz en este interesante encuentro en el Palacio Euskalduna y cuya apertura correrá a cargo de Noël d’Anjou, consejero de Hacienda y Finanzas del Gobierno Vasco. Tras su intervención tendrá lugar una mesa redonda formada por Iñaki Alonso, viceconsejero de Hacienda del ejecutivo autonómico; Amaia del Villar, directora general del Instituto Vasco de Finanzas; Marta Alonso, vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Bilbao e Ignacio López Tamayo, socio de PKF Attest. La jornada estará presentada por Iñaki González, director de DEIA.
Economía convulsa
Uno de los ejes centrales de la jornada será el análisis del contexto económico actual. La economía vasca ha demostrado una notable resiliencia ante las crisis recientes, pero sigue enfrentándose a desafíos estructurales como son la necesidad de mejorar la productividad de nuestras empresas, atraer talento cualificado a las mismas y avanzar en la digitalización e innovación tecnológica. A ello se suma la presión de la inflación, la evolución de los tipos de interés y las tensiones en las cadenas de suministro, factores que condicionan la toma de decisiones en muchas compañías de nuestro entorno más cercano.
Euskadi sostiene su crecimiento económico pese a la incertidumbre mundial
En este marco, las políticas públicas de apoyo a la empresa adquieren una relevancia estratégica como era de esperar. Euskadi cuenta con un amplio ecosistema de ayudas que van desde incentivos fiscales, pasando por subvenciones directas, programas de financiación, apoyo a la internacionalización y fomento de la I+D+i. Todo esto son herramientas que, además, de servir de base para la actividad económica, orientan a nuestras compañías para que se encaminen y entren en otros sectores de más valor añadido.
Durante la jornada se analizarán con todo detalle estos instrumentos de apoyo, y de la misma manera se destacarán los incentivos a la inversión, las deducciones fiscales por innovación y los mecanismos de apoyo a la transición energética dentro del marco del tejido empresarial de Euskadi.
Un apoyo institucional
Otro de los puntos clave de este encuentro organizado por DEIA será el papel que tienen las instituciones públicas en la configuración del entorno fiscal con el diseño de políticas que busquen equilibrar la recaudación con el impulso a la actividad económica. En este sentido, la jornada permitirá conocer de primera mano las líneas estratégicas que marcarán la política fiscal de Euskadi (desde el punto de vista empresarial) en los próximos años.
Las empresas precisan marcos regulatorios claros que les permitan planificar sus inversiones a medio y largo plazo y de ahí que la estabilidad normativa y la previsibilidad se perfilen como elementos esenciales para generar confianza en el tejido empresarial. Precisamente, uno de los objetivos del encuentro de este jueves en el Palacio Euskalduna será aportar claridad sobre los cambios fiscales previstos de cara a este año 2026, así como ofrecer claves para que las organizaciones puedan anticiparse a estos escenarios.
Aquí, el diálogo entre el sector público y privado se considera imprescindible para diseñar políticas eficaces y adaptadas a la realidad empresarial. Es más, esta jornada fomentará el intercambio de ideas y la identificación de sinergias que permitan fortalecer el ecosistema económico vasco.
No podemos olvidarnos en todo momento de la creciente armonización fiscal a nivel europeo con la implementación de nuevas directivas comunitarias, especialmente en materia de fiscalidad internacional y sostenibilidad. Esto obligará a las empresas vascas a adaptarse a un entorno cada vez más complejo y en este contexto, la capacidad de las instituciones para diseñar medidas compatibles con el marco europeo será determinante.
Vectores de transformación
Las ayudas públicas están cada vez más orientadas a impulsar proyectos que integren tecnologías avanzadas, reduzcan el impacto ambiental y promuevan modelos de negocio más resilientes de cara a un futuro que se mueve a un ritmo endiablado. En este escenario, las empresas que sean capaces de alinearse con estas prioridades contarán con mayores oportunidades de acceder a financiación y apoyo institucional.
Y de esas empresas, las pymes constituyen la base del tejido empresarial vasco. Estas firmas, aunque más vulnerables a los cambios del entorno, también destacan por su capacidad de adaptación; por lo que las políticas de apoyo deberán seguir evolucionando en este sentido para atender sus necesidades específicas, facilitando su acceso a recursos y reduciendo las barreras administrativas.
Sin duda, la jornada “Euskadi Horizonte Fiscal 2026” organizada por DEIA se perfila como una oportunidad única para tomar el pulso a la economía vasca y reflexionar sobre su futuro más inmediato. Un espacio que pondrá de relieve el hecho de que la combinación de políticas fiscales inteligentes, instrumentos de apoyo eficaces y una estrecha colaboración entre instituciones y empresas será clave para consolidar el crecimiento económico de Euskadi en los próximos años.