Las reuniones se producen, el Gobierno español recoge los documentos que le entrega la parte vasca, hace unas valoraciones genéricas de viva voz para explicar que su visión no coincide... y, al parecer, hasta ahí llega la negociación. La consejera Maria Ubarretxena se ha encontrado con un "frontón" al otro lado de la mesa porque no está recibiendo contrapropuestas por escrito sobre el paquete de transferencias de la Seguridad Social que se negocia en estos momentos. Esta competencia, que es la de mayor envergadura dentro del Estatuto de Gernika y la que mayores resistencias históricas ha provocado en los aparatos del Estado, se ha troceado para ir a una negociación escalonada y más manejable. El Gobierno Vasco no pretendía lograr este mes de julio la gestión del régimen económico y de las pensiones, sino que estaba enviando documentos relacionados con las mutuas colaboradoras, la incapacidad temporal y las prestaciones contributivas familiares por nacimiento, riesgos y cuidados. Pero las reuniones de esta semana han ido "mal", sin paños calientes, porque ni siquiera hay contrapropuestas por escrito. Así lo ha revelado este viernes el lehendakari Pradales, quien ha querido lanzar una especie de ultimátum al presidente español, Pedro Sánchez, para que ponga remedio al bloqueo y para que haga cumplir el calendario de transferencias que ambos acordaron personalmente. De lo contrario, si no hay contenidos de alcance, no se podrá celebrar la reunión entre ambos en la Comisión Bilateral antes de que acabe este mes, y "cada vez queda menos confianza entre las partes". La situación es "delicada" e "inaceptable", llegó a decir en el desayuno de RTVE y Efe, que tuvo lugar en Madrid.
No es ningún secreto que al Gobierno Vasco le interesa avanzar en el cumplimiento del Estatuto de Gernika y es el primero que puede rentabilizarlo. Pero, en un momento en que la opinión pública da por muerta la legislatura española y las investigaciones judiciales atenazan al PSOE, al presidente socialista tampoco le conviene proyectar ahora que los desacuerdos con sus socios de investidura se generalizan o que su mandato ya no da más de sí. Y ningún socio está por la labor de mantener una reunión solamente para la foto, sin contenidos concretos, mientras la legislatura española agoniza con el horizonte máximo de julio o agosto de 2027 para celebrar las elecciones. La situación es peliaguda en términos de calendario y tiempo disponible para cumplir el Estatuto de Gernika.
Ubarretxena se ha reunido esta semana con los secretarios de Estado de la Seguridad Social (Borja Suárez, del ministerio socialista de Elma Saiz) y de Trabajo (Joaquín Pérez Rey, del ministerio de Sumar que dirige Yolanda Díaz). Falta la reunión con Transportes, que tendrá lugar la semana que viene para abordar los puertos de Bilbao y Pasaia, aunque las expectativas tampoco son altas en ese caso. Tras el encuentro informativo de Pradales, sus aliados socialistas en el Gobierno Vasco le afearon sus palabras en una nota de prensa que parecía sugerir que se estaba hablando de las pensiones y del régimen económico de la Seguridad Social, y vaticinaban la "bancarrota" de Euskadi en caso de que se cumplieran las peticiones del PNV. Sin embargo, fuentes consultadas por Grupo Noticias en el departamento de Autogobierno aseguran que la negociación se centraba ahora en las mutuas, la incapacidad temporal y las prestaciones contributivas familiares. Las conversaciones para concretar los acuerdos en materias como la prohibición de las navajas, que se tienen que firmar en la Junta de Seguridad, están muy avanzadas, como publicó este periódico, pero el obstáculo en la relación siguen siendo las transferencias y, en este contexto, la reunión entre Pradales y Sánchez sigue en el aire.
"¿A qué está jugando el Gobierno español?"
"El presidente Sánchez y yo mismo acordamos antes de la cumbre de marzo, en una reunión que mantuvimos en enero, que íbamos a intentar que se produjeran de cara al primer semestre dos momentos políticos importantes. Uno tenía que ser en marzo, con una serie de acuerdos que se tomaron, pero que parte de ellos están incumplidos, y me refiero a la Junta de Seguridad para abordar las armas blancas, y a los acuerdos en relación con la financiación de la dependencia. Otro se refería a que acordamos un salto en las competencias pendientes de la Seguridad Social y los puertos. Estamos en una situación muy preocupante. Esta semana se han producido reuniones con los secretarios de Estado de Seguridad Social y Trabajo, la semana que viene será con Transportes, y estamos muy preocupados porque nos hemos encontrado un frontón, una pared, a pesar de que el presidente y yo habíamos acordado una senda de negociación y búsqueda de acuerdos", denunció Pradales.
El lehendakari recordó que los compromisos sobre las transferencias derivan de la Comisión Permanente que mantuvieron en 2024, "donde había un calendario que se ha incumplido, porque tendríamos que haber llegado al punto final el 31 de diciembre de 2025". "Estoy muy preocupado porque las reuniones de esta semana han ido mal. A pesar de que ha habido propuestas y contrapropuestas de Euskadi, nos encontramos con una pared y un frontón que dice no, y no pone alternativas encima de la mesa. Es inaceptable, una falta de respeto. Me pregunto a qué juega el Gobierno español. Espero que no jueguen con el pueblo vasco, porque hay un pacto que debe ser cumplido y al que le queda cada vez menos confianza entre las partes. Debemos avanzar. En las manos del presidente Sánchez está que se cumpla lo que habíamos acordado, que lleguemos a finales de julio y que podamos celebrar una bilateral en que haya un nuevo avance en las materias de la Seguridad Social y puertos, porque este es un tema fundamental para la confianza entre los gobiernos vasco y español. Creo que estamos en un momento delicado", avisó. Los gobiernos vasco y español dieron un primer paso con las transferencias de la Seguridad Social cuando acordaron las prestaciones del desempleo y, sobre todo, el seguro escolar, una cuestión menor en términos de impacto económico pero que sí es relevante en términos políticos porque, por primera vez, se acordó que la CAV asumiera las funciones de la Tesorería General, la recaudación de cuotas y su gestión y pago.
Migración
Pradales denunció el incumplimiento del Estatuto de Gernika 46 años después de su aprobación, y recriminó al Estado el "déficit estructural" que padece por haber implantado durante décadas el café para todos y la recentralización. "Este no es el modelo alemán, ni el italiano, ni el de Estados Unidos", lanzó. Además, más allá de las competencias del Estatuto vigente, Pradales insistió en conseguir más "instrumentos y capacidades políticas" para gestionar la migración, porque la comunidad autónoma vasca ha pasado de contar con 30.000 personas extranjeras en el año 2000 a tener 330.000. Se manifestó "favorable" al proceso de regularización del Estado español, puso en valor que permita aflorar la situación de las personas que han trabajado sin contrato, y no profundizó en el baile de cifras respecto a las previsiones iniciales, que también se han superado en la CAV con 50.000 solicitudes. Pradales se ciñó a los términos que ha pactado el Parlamento Vasco para defender una migración ordenada, regular y segura y, por ello, apostó por las políticas de integración desde el punto de vista sociolaboral o del idioma. En la medida en que esto sea así y los consensos del Parlamento no se resquebrajen, cree que no surgirá un movimiento similar a Aliança Catalana.
La legislatura de Sánchez y la relación con el PP
A Pradales le formularon preguntas para que aclarase si hay alguna contradicción entre seguir negociando las competencias pendientes, y que el PNV como partido le pida elecciones a Sánchez si no es capaz de tener unos Presupuestos. Constató que, como lehendakari, le corresponde seguir trabajando hasta el último minuto de la legislatura y no entrar en la cuestión de la fecha electoral, que es prerrogativa de Sánchez. Eso sí, al igual que el PNV a nivel de partido, está preocupado por un posible final desordenado y agónico de la legislatura si Sánchez no dota de contenido y Presupuestos a este último tramo de mandato. A partir de ahí, no alimentó los titulares que dicen que el PNV está negociando con Sánchez la fecha de las elecciones, para que no haya un superdomingo electoral que haga coincidir las generales con las municipales y forales de 2027. "Nos interesa que la ciudadanía pueda pronunciarse sobre cada cuestión de manera separada", se limitó a decir, para añadir que no le consta que el PNV haya negociado en tal sentido. Y, en cualquier caso, presentó la fecha electoral como una cuestión menor en este panorama de descomposición de la política española, donde lo que más urge es la transparencia y tomar medidas.
En ese sentido, a Pradales le parecieron "insuficientes" las explicaciones de Sánchez en el Congreso, y cree que algunos casos judiciales pueden ser ejemplos de lawfare, pero otros parecen "bien fundamentados". También recriminó al PP que convirtiera el debate en un rifirrafe recurriendo al "y tú más". Y lo que sigue descartando Pradales es que el PNV participe con el PP en una operación en la que esté Vox, que lleva en su programa la desaparición del Estado autonómico, como denunció el lehendakari. Ante la insistencia de los periodistas en conocer si el PP estaba llamando al PNV para pedirle su apoyo a una moción de censura, Pradales respetó la bicefalia jeltzale y se limitó a decir que las relaciones con el PP "no pasan por sus mejores momentos".