Brotes de vida económica sobre el pasado industrial de Babcock

La inminente apertura de la cadena de supermercados Costco coloca otra muesca en el proceso de reactivación comercial de la zona de Ezkerraldea que dejó libre la histórica Babcock

18.10.2021 | 00:19
Vista de una parte de los terrenos de la antigua Babcock Wilcox, donde se ubican Bricomart y, enfrente, el edificio del supermercado Costco junto a su propio aparcamiento.

Tuvo un final largo y agónico con episodios rocambolescos como el regreso forzoso al tajo, por sentencia judicial, de un par de centenares de trabajadores que estaban prejubilados desde hacía años. La muerte de la Balco, la histórica Babcock Wilcox, fue un punto de inflexión en el proceso de pérdida de músculo industrial de Ezkerraldea. La mayor parte de los terrenos de la fábrica, que comparten Sestao y Trapagaran, siguen abandonados, aunque poco a poco van brotando iniciativas empresariales y comerciales sobre todo en la zona más próxima a Carrefour, en el municipio sestaoarra. La próxima apertura de la cadena de supermercados Costco, prevista para antes de navidades, supone otro paso en ese revulsivo económico que se pretende dar a la comarca para suplir la pérdida de industria pesada.

El ritmo de recuperación es lento, y los retrasos que acumula Costco son una muestra de ello, si bien los plazos de desembarco de la firma de supermercados de EE.UU. se han visto muy condicionados por la pandemia. La empresa nortemericana anunció en 2019 la apertura de la tienda en el polígono Ibarzaharra para mediados de 2020, un objetivo que se concretará finalmente año y medio después. Costco abrirá sus puertas previsiblemente en noviembre, y en todo caso antes de estas próximas navidades, y de hecho está ya inmersa en el proceso de selección de personal para cubrir los 130 puestos de trabajo que demanda el almacén de Sestao.

El propio ayuntamiento ha solicitado a la multinacional que priorice la contratación de vecinos para cubrir esos nuevos empleos, algunos a jornada parcial. La empresa cuenta con estudiar esos perfiles, aunque también prevé recurrir a trabajadores de otras tiendas del Estado –Costco tiene almacenes en Sevilla, Getafe y Las Rozas, y prepara nueva apertura también en Paterna, Valencia–.

Costco es un gigante de la distribución, uno de los líderes en el sector en Estados Unidos, y desde hace unos años tiene fijada la mirada en el Estado español. La intención es dar continuidad a la expansión y aproximarse al medio centenar de tiendas en España dentro de quince años. Cuenta con una particularidad en relación a otras grandes cadenas de distribución y es que para ser cliente es necesario ser también socio y pagar una cuota anual.

Vista de los terrenos donde ahora se ubica Costco. Foto: Borja Guerrero

La instalación de Sestao dispone de 50.000 metros cuadrados, de los que unos 14.000 corresponden al supermercado en sí y el resto son plazas de aparcamiento, unas 700. Las obras, que arrancaron con retraso, están próximas a finalizar.

Costco se unirá así al club de empresas que han apostado por esta superficie a caballo entre Sestao y Trapagaran que liberó la histórica fábrica Babcock. Justo enfrente se encuentra Bricomart, que aterrizó en 2016, mientras que el gigante Amazon instaló justo antes de la pandemia una estación logística en la parte de los terrenos de la Balco que pertenecen a Trapagaran.

diez años de transición


Babcock Wilcox llegó a tener más de 5.000 trabajadores. Foto: O. M.


Hace justo diez años que Babcock Wilcox cerró sus puertas definitivamente tras casi un siglo de historia. La fábrica fue durante décadas una de las referencias económicas y de empleo de Ezkerraldea llegando a sumar 5.500 trabajadores en los años setenta, la época dorada de la industria de la Margen Izquierda.

Evidentemente es imposible que las iniciativas empresariales del sector servicios puedan alcanzar un efecto tractor similar, aunque siempre ayudan a nivel social. No solo por los puestos directos que generan grandes cadenas como Costco, también por la sensación de vida económica y comercial que aportan a una zona que la caída de la Balco dejó desértica.

Seguramente esa evolución que se ha vivido en Ibarzaharra sea la mejor fotografía de la transformación que vive la economía de Ezkerraldea. Bajado el telón de la era de la vieja industria pesada, quedan operativos un puñado de nodos estratégicos como la ACB, heredera de los Altos Hornos, Vicinay o Nervacero.

Las instalaciones de La Naval aguardan por su parte la llegada de un proyecto que permita mantener el latido industrial. En ese sentido, la empresa que se adjudicó los activos del astillero en la liquidación, la belga VGP, mantiene contactos con diversas firmas interesadas para tratar de relanzar un negocio industrial en al menos la mitad de los terrenos de La Naval.

Trasladado el epicentro a nivel de Bizkaia de la industria de corte más tecnológico a Zamudio, Ezkerraldea busca contar con su propio centro neurálgico de industria 4.0 y fabricación avanzada con el nuevo parque empresarial situado en Abanto-Zierbana, en Meatzaldea. Se trata de un proyecto que vio la luz en 2018 con la previsión de alcanzar, cuando esté en pleno desarrollo, los 2.000 empleos directos y una facturación anual de 800 millones.

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