Director general del Cluster Gaia

Tomás Iriondo: "Las empresas con mayor digitalización han sufrido mucho menos"

Iriondo cree que la crisis ha provocado una implantación "atropellada" de la tecnología en la empresa y defiende que ahora se haga una reflexión estratégica

07.06.2020 | 00:11
Tomás Iriondo: "Las empresas con mayor digitalización han sufrido mucho menos"

donostia – Tomás Iriondo, director general de la Asociación de Industrias de Conocimiento y Tecnologías Aplicadas, Gaia, se muestra convencido de que la digitalización jugará un papel clave en el proceso de recuperación de la economía vasca, y que ha servido de contrafuerte ante el embate de la pandemia del coronavirus.

¿Qué han aportado las nuevas tecnologías a la economía vasca en un momento tan duro como el estado de alarma?

—Con criterio general, lo que hemos podido evidenciar en esta crisis es que las organizaciones, tanto públicas como privadas, que tenían avanzados sus procesos de digitalización han sufrido mucho menos que aquellas que estaban más retrasadas. Las empresas digitalizadas han reducido su actividad en un porcentaje muy bajo, e incluso algunas de ellas la han incrementado.

¿A qué lo atribuye?

—La tecnología permite salvar la barrera presencial, que ha sido crucial en un momento en el que no se podría trabajar de la manera tradicional. La conectividad y las plataformas de trabajo colaborativo han permitido desarrollar la actividad con el mismo nivel de eficacia, el e-commerce ha mantenido las ventas, la transferencia de conocimiento o teleeducación ha contribuido a que prosiga la formación, la telemetría o telemantenimiento ha garantizado una asistencia óptima... Sobre este último punto, sí hay clientes que eran muy reticentes a prescindir de un mantenimiento presencial, querían al profesional en casa, y la recesión ha puesto en valor que la telemetría es tanto o más eficaz que la atención presencial. En general, se ha puesto de manifiesto la importancia de la transformación digital de las organizaciones.

¿Puede ser una reacción transitoria para dar respuesta a una situación coyuntural o se mantendrá en el futuro?

—En el futuro no todo va a ser digital, pero viene para quedarse y para complementar y mejorar lo analógico. Yo creo que va a coger mucha fuerza, porque los empresarios no son torpes y, si algo les reporta ventajas competitivas, lo implantan. Y las tecnologías han demostrado su rentabilidad al permitir un ahorro de dinero por evitar desplazamientos o un mayor pragmatismo en el uso de nuestro tiempo concentrándolo en las actividades que debemos desarrollar. Eso sí, no será de la noche a la mañana.

¿De qué manera se consolidará su presencia?

—Ahora lo hemos hecho de manera atropellada y eso no es positivo. Las empresas necesitan desarrollar un proceso estratégico para implantar aquellas soluciones digitales que realmente les resulten interesantes, y hacerlo de una manera eficaz. Pocas empresas podrán hacer de manera individual una reflexión de este tipo como, por ejemplo, Iberdrola, Petronor o BBVA, pero si se juntan sí. La digitalización va a impulsar la economía de escala.

¿Cuál será el modelo?

—En estos momentos administraciones públicas y agentes económicos nos encontramos en un proceso de reflexión para definir ese modelo. En esencia, se trata de buscar la innovación colaborativa, es decir, que empresas con diferentes actividades puedan cooperar en un mismo proceso para así abaratar costes además de compartir información e impulsar redes de creación de valor.

¿Existen ya ejemplos?

—Uber o Cabify serían imposibles sin tecnología. Hay visionarios que han sido capaces de atender una demanda de mercado, pero en la industria esto es una asignatura pendiente, como se ha demostrado en esta crisis, cuando hemos visto que nuestras cadenas de suministros no son lo suficientemente robustas como para actuar de forma autónoma. Dependemos de otros continentes para garantizar nuestra oferta de servicios, y hemos visto que los proveedores pueden saltarse al intermediario y negociar directamente con el cliente. El proceso de deslocalización que hemos aplicado desde décadas nos genera una tremenda debilidad y, por eso, debemos potenciar aún más la economía colaborativa y tener en cuenta que las tecnologías son un buen aliado.

¿Ve al tejido empresarial vasco preparado para hacerlo?

—Si Euskadi se ha caracterizado por algo es por el auzolan, que es una base excelente, y además nos hemos obsesionado no solo en producir, sino en hacerlo bien. De todos modos, no va a ser fácil y vamos a tener que esforzarnos para que entren, sobre todo las pymes.

¿Dónde ve una oportunidad a corto plazo?

—Si creemos que el pacto verde es la oportunidad que tiene Europa, el único medio para llegar a él es la digitalización. No podremos desarrollar una economía circular si no conocemos la vida de nuestros productos, que es algo que facilita la tecnología.