DONOSTIA. La Asociación de Empresarios de Gipuzkoa, Adegi, quiso lanzar ayer un mensaje de esperanza a la sociedad del territorio en un momento en que, según los datos que maneja, la recesión económica va a ser más profunda de lo previsto. En su primera comparecencia ante los medios para presentar el último Informe de Coyuntura, el presidente de Adegi, Peio Gibelalde, resumió en una frase en euskera la máxima que la entidad empresarial confía en que cale entre las compañías guipuzcoanas y la sociedad en general: "Beldurrik gabe, denok aurrera" (Sin miedo, todos adelante).
Al hilo de ello, Gibelalde trasladó una petición ya realizada el pasado mayo por Adegi, que es la consecución de un "gran pacto social" orientado a sacar a Euskadi de la crisis en el menor tiempo posible. Así, reclamó la concertación entre partidos políticos, sindicatos y empresas porque "sin todos los agentes no vamos a poder salir de esta crisis". En el plano territorial, dijo que "es evidente que Gipuzkoa no va a poder salir sola de esta crisis porque no es suficientemente fuerte y van a hacer falta todos los agentes". En sentido similar y preguntado por las relaciones entre Adegi y la Diputación de Gipuzkoa, se limitó a contestar que "hemos demandado medidas de fomento de la economía y el empleo" y "mostramos nuestra mejor disposición para colaborar".
El representante de Adegi señaló que una de las principales apuestas de ese pacto social sería establecer un nuevo sistema de relaciones laborales que denominó Modelo Vasco de Flexiseguridad, que estaría "basado en la confianza mutua entre empresarios y trabajadores". Y en este punto la asociación de empresas guipuzcoanas coincide en parte con la política que el Departamento de Innovación de la Diputación guipuzcoana quiere llevar a cabo en lo que se refiere a dinámicas participativas en el seno de las organizaciones. Y es que, continuó Gibelalde, dicho modelo "comprometería a las empresas con una mayor transparencia, comunicación y participación de las personas en la empresa, a la vez que otorgaría la flexibilidad necesaria para adaptarse a las circunstancias del entorno". El también fundador del grupo legazpiarra Hine añadió que todo ello ha de contar "con la seguridad derivada de un adecuado sistema de prestaciones y unas efectivas políticas activas de empleo".
Inversión y crecimiento Gibelalde -que compareció acompañado del secretario general, José Miguel Ayerza, y del director de Competitividad e Innovación, Patxi Sasigain- recordó que "el 85% de los guipuzcoanos que trabajan lo hacen en empresas". Por ello, solicitó un "apoyo decidido" por parte de las instituciones a las compañías del territorio que, subrayó, "son las que crean puestos de trabajo". El representante de la patronal guipuzcoana apuntó que "sin inversión no hay crecimiento y sin crecimiento no hay empleo" y lamentó que los costes laborales en Gipuzkoa, que "en los últimos años han crecido un 20% más que en Alemania", han producido una pérdida de la ventaja competitiva.
Gibelalde consideró que la reciente supresión por parte del Gobierno central de las bonificaciones a la contratación -algo que supondrá un coste de 75 millones de euros a las compañías guipuzcoanas- "no es la manera de apoyar a la economía productiva y crear empleo". Además, alertó de la acuciante necesidad de financiación que tienen ahora más que nunca las empresas. "Hay algunas que están asfixiadas y a punto de cerrar", dijo Gibelalde, quien aventuró que el rescate financiero de la UE a España "parece que está cerca".
El responsable de Adegi, que valoró que Kutxabank sea la entidad con mayor solvencia del Estado, señaló que "hacen falta medidas que nos den estabilidad y que llegue a las empresas el flujo financiero para contar con el oxígeno necesario".
Por su parte, el secretario general Ayerza se mostró convencido de que "si la UE consigue recuperar la situación de la Eurozona, la reestructuración del sistema financiero español se materializa, comienza a fluir el crédito y las instituciones retoman las medidas de apoyo a la competitividad local, en el año 2014 habrá recuperación". Esas serían las vías de salida a una crisis que Adegi calificó de "la peor desde la Gran Depresión de 1929".
Adegi prevé para el cierre de este ejercicio una caída del 1,2% del PIB de Gipuzkoa y que en 2013 también se produzca un retroceso. Además, 2012 terminará con 7.000 parados más, con lo que el año siguiente podría empezar con 50.000 desempleados en el territorio. Ante este oscuro panorama, Gibelalde urgió a la sociedad a "recuperar los valores de nuestros padres".