BILBAO. "Brutal, despiadado e inhumano" así fue calificado por el sindicato ELA el ajuste presentado el miércoles por el Gobierno español que lidera Mariano Rajoy porque, según señaló el secretario general del sindicato vasco, Adolfo Muñoz, con las medidas anunciadas el paro y la pobreza van a crecer "mucho más".

A la vista de la gravedad y trascendencia de los recortes hechos público por el Ejecutivo del PP; Muñoz emplazó a la clase política vasca a confrontar con el Estado español y abrir "una crisis política real" para no aplicar aplicar lo decidido por el Gobierno español.

Txiki Muñoz adelantó que la central sindical ELA responderá con más movilizaciones en la calle, de forma "proporcional a la agresión", y para ello el sindicato está en conversaciones con las organizaciones sindicales y sociales con las que viene trabajando conjuntamente, entre ellas LAB.

"La voluntad de ELA es esa y estamos hablando con los demás, con ese espacio sindical y social para concretar lo que vamos a hacer, pero sí vamos a hacer cosas", reiteró Muñoz aunque sin expresar qué tipo de movilizaciones y en qué fechas se están analizando.

En opinión del líder sindical vasco en Euskadi "hay alternativas" a los recortes, pero para ello y para dar credibilidad a esa posibilidad alternativa es necesario que " aquellos que opinen distinto de esta hoja de ruta, no la cumplimenten, no la lleven a efecto". Sin citarlo emplazó al Gobierno vasco de Patxi López que dice defender otro modelo a no aplicar los recortes decididos en Madrid. "Es un ejercicio de soberanía hoy", indicó.

En opinión del dirigente de ELA aquí ya no acabe limitarse a declaraciones de cara a la galería de oposición a unas medidas. "Es imprescindible abrir una crisis política real, cogiendo como referente lo social". Para Txi Muñoz, alguien en el seno de la política vasca tiene que atreverse "a decir no, conmigo no cuentes, esto no lo voy a hacer contra mi pueblo, ni contra la gente desfavorecida, contra la gente que más necesita lo social".

En este sentido, Muñoz recordó que toda la organización de ELA y todo el trabajo sindical "tiene por objeto evidentemente obligar a la política a que asuma ese papel y no otro, no un papel de silencio cómplice, un papel donde lo social sea protagonista".