Arrizabalaga reina en el Laboral Kutxa Udako Torneoa

La pelotari de Gernika conquista el Laboral Kutxa Udako Torneoa al vencer en sus dos encuentros del cuatro y medio ante Aldai y Agirre

28.08.2020 | 00:14
Olatz Arrizabalaga fue la principal protagonista de la final del Laboral Kutxa Udako Torneoa.

Agirre1

Arrizabalaga12

Duración: 13:18 minutos de juego.

Saques: 4 de Arrizabalaga (tantos 5, 7, 9 y 12).

Pasas del Cuatro y Medio: Ninguna.

Pelotazos: 58 pelotazos a buena.

Tantos en juego: 7 de Arrizabalaga y 1 de Agirre.

Errores: 1 de Agirre.

Marcador: 0-1, 0-3, 1-3 y 1-12.

Capitanes: Ejercieron de capitanes Mikel Inuntziaga (con Iera Agirre, Arrate Bergara y Amaia Aldai) y Reyes Azkoitia (con Olatz Arrizabalaga, Irantzu Etxebeste y Nora Mendizabal).

Incidencias: Partido correspondiente a la final del Laboral Kutxa Udako Torneoa disputado en el frontón Bizkaia de Bilbao. 440 espectadores. En el primer partido, Arrizabalaga ganó a Aldai (5-12). En el segundo, de parejas, Agirre-Bergara vencieron a Etxebeste-Mendizabal (12-3).

 Olatz Arrizabalaga es la reina del Laboral Kutxa Udako Torneoa. Sin lugar a dudas. No solo cosechó ayer dos victorias que resultaron claves para la consecución de la txapela por parte del equipo capitaneado por Reyes Azkoitia, en el que también están integradas Iran-tzu Etxebeste y Nora Mendizabal, sino que su solvencia en todo el campeonato estival fue oro puro para sus compañeras. Sabe a lana. Hasta llegar al frontón Bizkaia de Bilbao, la gernikarra acumulaba siete victorias en siete comparecencias en las jornadas disputadas en el Uranzu de Irun sin público. Al acariciar sus pies el tapete negro de la cancha de Miribilla, la vizcaina creció un par de palmos más en dos citas dentro del cuatro y medio que fueron para quitarse el sombrero. Termina con nueve de nueve. Invicta. Imparable. Ni siquiera la dimoztarra Amaia Aldai, una grandísima pelotari en las lizas individuales, fue capaz de arrebatarle el perfil ganador. Olatz rompió sus encuentros con el saque y con el látigo de la zurda, que arrima la pelota y suma kilogramos de peso en la mano de sus adversarias. Lo sufrieron Aldai (5-12) y Agirre (1-12). Asimismo, restañó la derrota de Etxebeste-Mendizabal ante Iera Agirre, que repitió comparecencia aunque todo apuntaba a que Mikel Inuntziaga, timonel de las coloradas, se iba a decantar por Amaia en las lizas en la jaula, y Arrate Bergara (12-3).

Arribaron las vizcainas con una sonrisa en un duelo de vecinas. Pero en la cancha nadie conoce a nadie. En los precedentes, Aldai estuvo cerca de robar el invicto a Arrizabalaga en duelos resueltos por detalles (12-11 y 12-10); por tanto, todo parecía indicar que el desarrollo de la contienda, a priori igualada, podría marcar el meollo de la final por equipos. La de Gernika inició la conquista con una dejada en la punta. Alegre en sus movimientos, dominó cada uno de los compases del enfrentamiento con solidez y prestancia. Parece de cemento. Granítico su despliegue, tiró un cortadón para seguir con las hostilidades. Aldai se oxigenó con un error de la colorada y un precioso gancho (2-2). A raíz de ese instante, Arrizabalaga lo hizo prácticamente todo: entre los saques y las cortadas se rompió la resistencia de la dimoztarra en menos de veinte minutos y 116 pelotazos a buena.

Sin embargo, el gran inicio del equipo de Reyes Azkoitia no tuvo refrendo en el duelo de parejas. Etxebeste y Mendizabal cayeron con autoridad ante Agirre y Bergara en 18 minutos y 131 pelotazos. La delantera de Leitza fue la más destacada del cuarteto al anotarse cinco tantos desde el primer disparo y otros cinco en jugada. Sus rivales sufrieron mucho con los pelotazos cerrados en la pared. Agirre fue muy inteligente y pescó en sus debilidades.

Tal fue el despliegue de la navarra que Inuntziaga la alineó en el segundo y clave choque dentro de la jaula por encima de Aldai. El huracán Arrizabalaga no tuvo piedad. Fue el partido más corto del tríptico (13 minutos y 18 segundos) y apenas se registraron 58 pelotazos para un 1-12. La gernikarra, fresca de piernas, atormentó a su contrincante en la pared izquierda. Acumuló cuatro saques en su tarjeta de servicios y otros siete tantos en jugada. Lo hizo todo bien: cruzó, castigó la zurda de Agirre, dio velocidad a la pelota y remató. Un máster que vale una txapela. Arrizabalaga al cuadrado.