ELORDI 22-14 ZABALA

Elordi, a la final del Manomanista de Segunda

El delantero vizcaino vence a Zabala en un partido dominado gracias a un buen arranque

09.02.2020 | 02:57

Duración: 43:59 minutos de juego.

Saques: 7 de Elordi (tantos 1, 3, 5, 6, 15, 18 y 19) y 1 de Zabala (tanto 13).

Faltas de saque: 1 de Elordi.

Tantos en juego: 10 de Elordi y 7 de Zabala.

Errores: 5 de Elordi y 4 de Zabala.

Marcador: 6-1, 7-1, 11-2, 12-5, 12-6, 13-6, 16-7, 17-14 y 22-14.

Incidencias: Partido correspondiente a las semifinales del Campeonato Manomanista de Segunda de la LEP.M disputado en el frontón Adarraga de Logroño. Media entrada.

Bilbao - Aitor Elordi consiguió ayer el pase para la final del Manomanista de Segunda después de vencer en la semifinal a Javier Zabala. Fue un partido con dos fases claramente diferenciadas. El vizcaino amagó con finiquitar el encuentro por la vía rápida gracias a una exhibición desde el disparo inicial, pero el delantero riojano consiguió sobreponerse y pasar del 11-1 al 16-14. En ese momento, Elordi acertó en un par de jugadas consecutivas y aprovechó su saque para marcharse hasta el 22-14. La final se disputará el día 25 en el Labrit iruindarra y ahí espera Darío Gómez.

Las apuesta salieron favorables a Zabala. Su mayor pegada le hacían favorito ante el vizcaino. Aunque Elordi rápidamente cambió el color de las tendencias con un arranque demoledor. El delantero de Mallabia sabía que poco podía hacer ante el riojano en un choque de poder y por eso salió con la clara intención de enredar. Elordi acertó con el saque y a la mínima oportunidad buscó acabar el tanto. Esa estrategia sirvió para sumar cartones y para desesperar a Zabala, que durante todo el encuentro estuvo muy incómodo a la hora de colocarse para el resto.

Un fallo de Elordi, que mandó la pelota por encima de la chapa superior, cortó el parcial de 11-1. Zabala empezó a sentirse más cómodo y a imponer su pegada. El vizcaino empezó a alejarse del frontis y las distancias empezaron a recortarse. Zabala pudo además sacar rédito de los tantos peloteados, algo que hasta el momento no había conseguido, y el signo del encuentro cambió radicalmente. Las jugadas sencillas quedaron olvidadas y los tantos empezaron a ganar dureza.

Esa fase de juego favoreció a Zabala, que llegó a colocarse a solo dos tantos (16-14). Entonces, Elordi se sacó un golpe mágico de la nada y cruzando la pelota recuperó el saque. Fue el final del riojano. El mallabiarra no perdonó y ya no permitió que Zabala volviera a soñar con protagonizar una final riojana. - J. Victoria de Lecea

noticias de deia