Dinamarca 35 - 28 España

Dinamarca deja a España sin premio de consolación

La selección estatal de balonmano se estrella contra la guardameta escandinava y se queda sin bronce en el mundial que se llevó Noruega

20.12.2021 | 00:32
La danesa Kathrine Heindahl defiende a Paula Arcos durante el encuentro de ayer domingo.

Dinamarca 35

España 28

DINAMARCA: Toft, Reinhardt, Pedersen (1), Jensen (2), Haugsted (3), Heindahl (3), Hojlund (1), Burgaard (7), Jorgensen (6), Bohme, Tranborg (2), Hansen (6), Petersen (1), Friis (1), Möller y Iversen (2).

ESPAÑA: Castellanos, Navarro, Martín (6), Espínola (1), Campos (5), Barbosa (4), Cesáreo (2), Gutiérrez, Arderius (1), Gassama (3), Etxeberria, Fernández, Arcos (2), López (2), González (2) y Ainhoa Hernández.

Parciales: 1-2, 4-4, 8-6, 10-10, 14-10, 16-13 (descanso); 19-13, 22-15, 25-19, 28-21, 32-25 y 35-28.

Árbitros: Amar Konjicanin y Dino Konjicanin (Federación de Bosnia). Excluyeron dos minutos a Tranborg, Heindahl y Burgaard por parte de Dinamarca; y a Espínola, Echeverria, Martín y Campos de España.

Incidencias: Encuentro por el bronce del Mundial disputado en el Palacio de Deportes de Granollers ante 4.000 espectadores.

Amarga despedida la que tuvo la selección estatal de balonmano femenino del Mundial de España. Las guerreras fueron incapaces de controlar el poderío físico y el lanzamiento exterior de Dinamarca, que las dejó sin la medalla de bronce. En un desagradable cuarto puesto. Lo cierto es que, a pesar de unos primeros parciales de acierto, las dirigidas por José Ignacio Prades no merecieron la victoria. El rival escandinavo fue simplemente mejor. Implacable. Porque ayer España puso la ilusión y las ganas; y Dinamarca, la calidad y la artillería. La pudo contener las guerreras en los minutos iniciales gracias, sobre todo, a un 5-1 con Shandy Barbosa en el avanzado. Pero cuando las danesas rasparon un poquito en el muro estatal, tampoco mucho, encontraron oro. Embrague y acelerador para comenzar una sangría que solo pudo maquillar Prades con un tiempo muerto que permitió a España irse al descanso tan solo tres tantos abajo (16-13).

Sin embargo, las cosas no fueron mejor para los intereses locales en el segundo tiempo. Una eléctrica salida de Dinamarca, con Burgaard desatada y Toft demostrando por qué iba a ser la MVP del partido, amplió la distancia a seis goles. Demasiado cuesta arriba para unas guerreras noqueadas y exhaustas tras 19 intensos días de competición. Desacertadas y totalmente bloqueadas en ataque, encadenaron error tras error. Dieron alas a una Dinamarca que poco necesitaba ya para volar. Entonces Prades tiró de pizarra e intentó una doble mixta a Hansen y Jorgensen. Pero ni eso le salió a las estatales, más cansadas y peor plantadas sobre el parqué que su rival. A falta de diez minutos para la bocina, España perdía de ocho (27-19). Demasiado castigo. No para el partido, que mereció perder; sino para un campeonato en el que se codeó con las mejores a pesar de no estar en la terna de favoritas.

De hecho, las de Prades solo perdieron dos encuentros en este campeonato. El de ayer domingo ante Dinamarca y el de las semifinales ante Noruega. Una selección nórdica que, a la postre, terminó por colgarse la medalla de oro tras borrar a Francia en la final (22-29) para conquistar su cuarto Mundial.

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