La ley de Andoni Gago

el púgil de otxarkoaga vence a los puntos en un combate de preparación para la próxima defensa de su cinturón europeo

24.10.2020 | 01:14
'El Machito' Gago, en un asalto del combate celebrado ayer en el Frontón Bizkaia. Foto: Oskar González

Bilbao – Morir matando es la ley de Andoni Gago. Sangrar es su seña de identidad. El púgil de Otxarkoaga regresó anoche al cuadrilátero de un Frontón Bizkaia donde estuvo respaldado por sus incondicionales en una velada organizada por MGZ Promotions con aforo reducido. El Machito volvió a pelear ocho meses después de su último pleito, justo antes de la pandemia que ha dilatado en el tiempo su defensa del cetro europeo del peso pluma, y el combate se saldó con victoria del bilbaino a los puntos (10-9/9-10/10-9/8-10/9-10) tras detenerse el pleito por recomendación médica en el quinto asalto debido a un corte en cada ceja de Gago.

El desafío que Andoni afrontaba para rodarse antes de final de año fue farragoso desde el principio. Enfrente le esperaba otro nicaraguense Brayan Mairena (10-17-1, 4 KO), al igual que en su última pelea ante Carlos Arroyo en el Navarra Arena de Iruñea. Mairena, un púgil once años más joven, se presentó con un bagaje de 28 pleitos como profesional (10 victorias, 17 derrotas y un nulo), solo uno menos que el de Otxarkoaga. Pero, el centroamericano presentó batalla.

Nada más cruzar guantes, Gago se vio asediado de salida por manos voladas del nicaragüense que y fruto del ímpetu de ambos púgiles, en un lance fortuito, El Machito sufrió un corte en la ceja izquierda y después en la derecha. Tras sonar la campana, la esquina de Gago restañó las heridas y el de Otxarkoaga salió en el segundo round mandando con su derecha. Sin embargo, Mairena reaccionó rápido y fue entonces cuando El Machito se lanzó a la guerra, con todo, fiel a su estilo. Buscó su distancia y desde dentro lanzó el upper para levantar el rostro del americano. Había batalla.

El centroamericano trató de reaccionar en el tercero con contundentes ganchos a la zona hepática de Gago, que contraatacó con su izquierda arriba, sumando combinaciones por dentro y por fuera. En el cuarto asalto el árbitro restó un punto a Mairena por un golpe antirreglamentario en la cabeza de Gago, que siguió percutiendo con su izquierda en un asalto en el que ambos púgiles no se guardaron nada. Pura dinamita. El quinto siguió la misma línea, con ambos contendientes echando el resto hasta que, tras sonar la campana, el médico recomendó no continuar con el pleito y el combate se fue a las cartulinas. Gago se impuso por un ajustado 48/46.

Resto de combates La velada, que incluyó otras tres peleas, arrancó con el duelo entre el venezolano Sandro Hernández y el británico Mace Ruegg. El púgil británico, estilista y con una característica guardia baja ofreció un recital de esquivas y buenas combinaciones para acabar imponiéndose tras los seis asaltos pactados por decisión unánime. A continuación, llegó el tercer pleito como profesional del superligero mungiarra Rikar Urrutia que venció al andaluz Israel Muñoz también por decisión unánime tras los cuatro asaltos acordados. Urrutia castigó a su rival con ganchos al hígado y combinaciones con su crochet de izquierda que llevaron incluso a su rival a arrojar el protector bucal en el tercer asalto para tratar de coger aire. Como antesala del combate de fondo se enfrentaron el joven Jhon Jader Obregón (22 años) y el veterano púgil rumano de 40 años Rafael Chiruta. Jader dominó con claridad gracias a su dinamismo, su jab y sus rápidas combinaciones ante un Chiruta confiado a su pegada, que buscó con más corazón que piernas impactar sus famosos chirutazos. Jader realizó un gran trabajo durante los ocho asaltos y acabó venciendo por decisión unánime.