GP AUSTRALIA

El teatro de Mercedes

El equipo alemán oculta su potencial para destaparse con un ‘doblete’ que encabeza Bottas en la apertura del Mundial 2019 en Australia y Ferrari se decepciona

08.02.2020 | 21:28
Primeros compases del Gran Premio de Australia, que abrió ayer la temporada de Fórmula 1. Foto: Efe

bilbao - El modelo de trabajo de Mercedes durante la pretemporada fomenta ilusiones ajenas basadas en el misterio que construye su proceder. Fabrica incertidumbre e incluso conduce al engaño. La escudería alemana desarrolla unas labores de puesta a punto que camuflan su potencial e inducen a la competencia a una percepción errónea. Las tareas que somete al juicio público sobre el asfalto se focalizan en garantizar la fiabilidad y el ritmo de carrera. Un planteamiento que ayuda al secretismo, pero también muestra la confianza en el método y la osadía, ya que Mercedes no recurre al mecanismo de medición que es evaluarse con la competencia en la pista. Va a su aire en invierno.

Ferrari, sin embargo, vende ilusión con su línea de trabajo. La fábrica italiana copa clasificaciones en pretemporada con vueltas rápidas, como ha hecho con Sebastian Vettel, piloto con el mejor tiempo de los test de oficiales. La Scuderia vende esperanzas, tan necesitados de optimismo como están en Maranello después de once años sin conquistar el campeonato, la segunda peor racha de su excelsa historia en la Fórmula 1.

Mercedes alimenta la intriga y la confusión; Ferrari despierta expectativas alejadas de la realidad. Porque cuando arranca la temporada, llega la realidad. Y dista mucho de las previsiones que edifican unos y otros. Los primeros sorprenden porque así es el contraste que concede su trabajo; los segundos son víctimas de sus falsas esperanzas. Cuando parece que Ferrari está para batir a Mercedes, brota en estos últimos un potencial inesperado. El arte del ilusionismo. Puro teatro.

Para mayor incógnita, Mercedes adereza ese misticismo con verbo ante los micrófonos. Crea, en definitiva, un marco perfecto para el engaño. Que si necesitamos mejorar, que si tenemos trabajo por delante... Abunda el discurso de escasez. Bla, bla, bla. Pantomima. Llega el primer día de puesta en escena del Mundial de 2019, el viernes, y los Mercedes lideran la clasificación; transcurre el sábado y encabezan la parrilla de salida -"no había indicios de este ritmo en pretemporada", decía Lewis Hamilton con la pole, como excusándose-; acontece la primera carrera del año, el Gran Premio de Australia, y barre la competencia con un doblete.

La sorpresa, si bien, reside en Valtteri Bottas, que bate al campeón Hamilton. Y además lo hace con un margen que le hubiera permitido al finlandés, a priori escudero del rey inglés, realizar una parada extra. Pero esta es otra historia que incita a pensar en una batalla interna en el equipo. No obstante, la fábrica germana arrasa como materialización de las mayores cábalas de alcoba.

Debe preocupar la actuación de Mercedes porque, aunque atesora el estatus que concede el haber ganado los títulos precedentes -cinco campeonatos consecutivos de pilotos y constructores-, al menos Ferrari intimidó con victorias en las primeras carreras de 2017 y 2018, también en Australia.

Esta vez Ferrari, además de ser incapaz de debatir con los Mercedes, ha visto cómo Red Bull se ha plantado delante. El primer Ferrari fue cuarto, con Vettel al volante -y gracias, porque la escudería privó a su compañero y debutante Charles Leclerc de atacar al alemán-, mientras que Max Verstappen llevó su bólido al tercer peldaño del podio. Le crecen los enanos a Ferrari. Para mayor temor en rostro ajeno, ayer venció Mercedes con un Bottas que no ganó una sola carrera en 2018. Aunque esto es algo que también debe temer Hamilton, especialmente por la citada enorme diferencia entre finlandés y británico.

Fue Verstappen el único que asomó próximo a los intereses de Mercedes. Mad Max llegó a amenazar el segundo puesto de Hamilton. La alianza Red Bull-Honda que se estrenaba en Melbourne ya da frutos. La marca japonesa no subía al cajón desde el GP de Canadá de 2008.

bottas sonroja a hamilton Nadie pudo entorpecer el éxito de Bottas; en el paso por la primera curva ya ocupaba el rol de líder. En el albor del campeonato, a ver quién le dice que se detenga... Al finlandés no le bastó con mandar; llegó a disfrutar de una diferencia máxima de 25 segundos de ventaja -vuelta 50 de 58- sobre Hamilton, que no terminaba de entender por qué su estrategia se veía modificada respecto al planteamiento original. El inglés no pudo más que proteger su segunda posición de un brillante Verstappen. Ayer, la garantía de victoria de Mercedes viajaba con Bottas. Así se obró desde el equipo alemán. El respeto de Mercedes fue correspondido por Bottas con un punto extra, el de la vuelta rápida. Un premio que es novedad en 2019.

La búsqueda de ese punto representó la ambición de Bottas. Tenía margen para una segunda parada y renovar neumáticos que le permitieran, además de ganar, competir por ese punto. A falta de seis vueltas para el final, se dio esta conversación: "¿Paramos?", preguntaba por radio. "Ahora mismo la vuelta rápida es tuya, no vamos a tomar riesgos", le respondían, a lo que añadía el piloto: "Yo quiero 26 puntos". Los obtuvo y sin la segunda parada. Tremendos su pilotaje y su codicia. Hamilton terminó cariacontecido por la gesta de su compañero. El primer rival está en su box. "A quien corresponda, ¡jodeos!", dedicó Bottas a sus detractores. Tras su cuarta victoria en la F-1 confirmó que se trataba de la mejor carrera de su vida.

Problemas también parece que pueda tener Vettel, porque Leclerc proyectó mayor ritmo. El debutante sufrió una salida de pista, se colocó a distancia de DRS de Vettel y terminó quinto. Ferrari, hoy por hoy, es un poema. "Es sorprendente ver lo fácil que ha sido para Mercedes", juzgó Vettel. Ahí estará también el irreductible Verstappen, presto para añadir leña al fuego del equipo italiano.

sainz se retira Carlos Sainz permaneció en pista diez vueltas. Lo que duró la unidad de potencia Renault en el bólido McLaren. Menos se estiró el recorrido de Daniel Ricciardo, que cambió Red Bull por Renault para liderar un proyecto y en la recta de salida rompió el coche al pisar un bache que había en la hierba. El reingresado Kubica fue último (17º) con un Williams que da lástima.

los datos

4. Sebastian Vettel (Ferrari) a 57,109

5. Charles Leclerc (Ferrari) a 58,230

6. Kevin Magnussen (Haas) a 87,156

7. Nico Hülkenberg (Renault) a 1 vuelta

8. Kimi Räikkönen (Alfa Romeo) a 1 vuelta

9. Lance Stroll (Racing Point) a 1 vuelta

10. Daniil Kvyat (Toro Rosso) a 1 vuelta

11. Pierre Gasly (Red Bull) a 1 vuelta

12. Lando Norris (McLaren) a 1 vuelta

13. Sergio Pérez (Racing Point) a 1 vuelta

14. Alexander Albon (Toro Rosso) a 1 vuelta

15. Antonio Giovinazzi (Alfa Romeo) a 1 v.

16. George Rusell (Williams) a 2 vueltas

17. Robert Kubica (Williams) a 3 vueltas

Romain Grosjean (Haas) Abandono

Daniel Ricciardo (Renault) Abandono

Carlos Sainz (McLaren) Abandono

1. Valtteri Bottas (Mercedes)26 puntos

2. Lewis Hamilton (Mercedes)18

3. Max Verstappen (Red Bull)15

4. Sebastian Vettel (Ferrari)12

5. Charles Leclerc (Ferrari)10

6. Kevin Magnussen (Haas)8

7. Nico Hülkenberg (Renault)6

8. Kimi Räikkönen (Alfa Romeo) 4

9. Lance Stroll (Racing Point) 2

10. Daniil Kvyat (Toro Rosso) 1

11. Pierre Gasly (Red Bull) 0

12. Lando Norris (McLaren) 0

13. Sergio Pérez (Racing Point) 0

14. Alexander Albon (Toro Rosso)0

15. Antonio Giovinazzi (Alfa Romeo) 0

16. George Rusell (Williams) 0

17. Robert Kubica (Williams) 0

18. Romain Grosjean (Haas) 0

19. Daniel Ricciardo (Renault) 0

20. Carlos Sainz (McLaren) 0

1. Mercedes44 puntos

2. Ferrari 22

3. Red Bull 15

4. Haas-Ferrari 8

5. Renault 6

6. Alfa Romeo-Ferrari 4

7. Racing Point-Mercedes 2

8. Toro Rosso-Honda 1

9. McLaren-Renault 0

10. Williams-Mercedes 0

gp australia

Valtteri Bottas (Mercedes)1h25:27,325

Lewis Hamilton (Mercedes)a 20,886

Max Verstappen (Red Bull) a 22,520