segunda división B

Abaroa castiga a los cachorros en el minuto 94

Un Gernika que jugó todo el segundo acto con diez alarga la sequía a domicilio del Bilbao Athletic

08.02.2020 | 17:30
Los jugadores del Gernika celebran el gol de Abaroa en el descuento.

Un Gernika que jugó todo el segundo acto con diez alarga la sequía a domicilio del Bilbao Athletic

Gernika2

Bilbao Athletic1

GERNIKA: Carrio, Kevin, Ander Laruzea, Berasaluze, Aimar, Lander (Min. 81, Otiñano), Entziondo (Min. 85, Gandiaga), Gorka Larruzea, Pradera, Abaroa y Parra (Min. 55, Arnáez).

BILBAO ATHLETIC: Oleaga, Areso, Rojo, Nolaskoain, Murua (Min. 78, Arrieta), Vencedor, Larrazabal (Min. 87, Morcillo), San Bartolomé, Villalibre, Vicente y Benito (Min. 61, Muñoz).

Goles: 1-0: Min. 32; Abaroa. 1-1: Min. 65; Villalibre. 2-1: Min. 94; Abaroa.

Árbitro: González González, del comité tinerfeño. Expulsó a Gorka Larruzea, del Gernika, con roja directa en el minuto 49. Amonestó a los locales Kevin y Arnáez; y al visitante Murua.

Incidencias: Unos 700 espectadores en Urbieta.

Gernika - En la primera vuelta, Abaroa ya rescató puntos para el Gernika en los descuentos de los duelos ante Amorebieta y Leioa, en ambos casos para firmar tablas. Ayer, de nuevo en un derbi, recuperó esa costumbre con una diana en el último suspiro que sirvió para vencer a un Bilbao Athletic que jugó casi toda la parte con uno más por la expulsión del local Gorka Larruzea en el 49. En el momento de la roja, los gernikarras vencían debido al primero de los dos goles que selló el mediapunta lekeitiarra, el cual fue neutralizado en el minuto 65 por el décimo cuarto zarpazo de Villalibre en lo que va de curso. El de ayer no sirvió para acabar con la sequía a domicilio de los de Solabarrieta, que aún no ha puntuado lejos de Lezama desde que relevó a Gaizka Garitano.

Villalibre estuvo a punto de dar un disgusto a sus vecinos nada más empezar, pero se topó con Carrio, que volvía a colocarse bajo unos palos en los que dejó un grato recuerdo el curso pasado tras regresar al cuadro foral en el mercado invernal. Esa ocasión inicial fue un espejismo, ya que el derbi prosiguió con pocas oportunidades. Primaba la intensidad y las disputas por cada balón eran una batalla. El Gernika pudo abrir la lata en el 20, cuando Oleaga frustró el intento de Pradera. El 1-0 acabó llegando pasada la primera media hora de encuentro. Los locales encontraron un hueco y armaron una jugada letal bien finalizada por Abaroa. El gol en contra no despertó a los cachorros.

Nada más volver del vestuario, avisó Benito con un cabezazo que se marchó alto. En el minuto 49 se produjo un lance clave en el partido. Y es que el colegiado mostró la cartunila roja al local Gorka Larruzea por una entrada sobre Vicente. Pese a ello, el cuero siguió más cerca del arco visitante durante un buen tiempo. El empate cayó en el 65, con suspense. Una gran parada de Carrio evitó el gol de Vicente, pero la pelota quedó sin dueño en el área pequeña y ahí apareció Villalibre para cabecear. Ander Larruzea logró desviar la trayectoria del esférico, que después se estrelló en el travesaño y botó en el verde. Según el linier, lo hizo dentro de la portería, de modo que el 1-1 subió al marcador.

El derbi continuó igualado y la diferencia numérica no se notaba demasiado. Las decisiones arbitrales fueron caldeando a la parroquia gernikarra, que reclamó la segunda amarilla para Murua, sustituido instantes después. Villalibre pudo decantar la balanza del lado visitante en el 85, pero Carrio se hizo gigante en el mano a mano. Más claro aún fue el que tuvo Pradera contra Oleaga con el 90 ya cumplido. El pie salvador del portero evitó una diana que ya se cantaba en Urbieta, que sí lo hizo en la última jugada del choque. Pradera se coló como una moto por banda diestra y Abaroa fusiló en el segundo palo para sacar al Gernika de la zona de descenso, a la espera de lo que haga hoy el Izarra contra la Cultural.