Lointek Gernika 60 - 69 UNI Girona

El desgaste físico hace mella en el Lointek Gernika

23.02.2020 | 06:15
Julie Wojta intenta entrar a canasta en el partido ante el Girona.

Las gernikarras, con poco acierto exterior en todo el choque, sufren para aguantar el empuje de un gran rival y caen derrotadas en Maloste

Lointek Gernika60

UNI Girona69

LOINTEK GERNIKA: Ocete (3), Dietrick (13), Wojta (20), Arrojo (3), Milic (17) -cinco inicial-, Díez (0), Molina (0), Mazionyte (6), Roundtree (0) y Ariztimuño (3).

UNI GIRONA: Palau (0), Mendi (9), Elonu (11), Araujo (13), Coulibaly (4) -cinco inicial-, Martínez (0), Bishop (20) y Xargay (12).

Parciales: 14-18, 21-35 (descanso), 32-50 y 60-69.

Árbitro: Lema, Iglesias y González. Sin eliminadas.

Incidencias: Lleno en Maloste.

 La vorágine de partidos se convierte en pequeñas piedras que van acumulándose en la mochila de las jugadoras del Lointek Gernika. La competición no entiende de días de relajación, ni de fases de adaptación. Con dos frentes abiertos y la Copa en el horizonte, el trabajo se le acumula a las gernikarras y ayer sufrieron su segundo bache consecutivo en un camino que hasta ahora había sido prácticamente inmaculado. El esfuerzo realizado el miércoles pasó factura y la inmensa calidad del rival hizo el resto. El Spar Citylift Girona dominó al Lointek Gernika a partir del segundo cuarto y logró vencer por 60-69 en Maloste.

El conjunto vizcaino tiró de corazón en los momentos más críticos y trató de recomponerse una y otra vez a base de esfuerzo. Pero no fue el día. La falta de acierto exterior y pequeñas desconexiones en el juego provocaron que las visitantes lograran una victoria que viene con el premio añadido de la segunda posición en la clasificación de la Liga Femenina.

El Lointek Gernika tuvo muchos problemas para sumar desde el exterior durante los cuarenta minutos. Los triples no pararon de chocar contra el aro y hasta el minuto 32 del partido las gernikarras no fueron capaces de sumar de tres puntos. Ese triple de Blake Dietrick y otro conseguido por Gintare Mazionyte fueron las únicas muescas conseguidas más allá de la línea de 6,75.

Sin acierto desde la larga distancia, el Girona no dudo en cerrarse en su zona y su buena defensa de ayudas cortocircuitó el ataque vizcaino, que apenas pudo imponer su buen juego coral y solo sumó tres asistencias durante todo el partido. Nikolina Milic se erigió como el faro ofensivo en los primeros minutos, pero los problemas de faltas limitaron la producción de la ofensiva. Julie Wojta, máxima anotadora del Lointek Gernika con 20 puntos, cogió el relevo aunque estuvo muy sola en ese aspecto y el ritmo constante del Girona terminó imponiéndose.

La velocidad es una de las señas de identidad en este Lointek Gernika. Cuando corre disfruta y hace daño a su rival. Las transiciones rápidas son el escenario donde más cómodo se siente. Es en el momento en el que el choque se adormece y no puede volar sobre la cancha cuando más sufre.

ritmo frenético En los primeros minutos, las gernikarras metieron mucho ritmo al encuentro y el Girona aceptó el envite. Fue un intercambio de golpes constante. Siete puntos casi consecutivos de Milic pusieron el 14-11, pero un tiro de Amy Bishop, todo un rompecabezas para las locales durante el partido de ayer, y un triple de Xargay devolvieron la ventaja a las visitantes (14-16).

Fue el Lointek Gernika el primero en bajar el ritmo. En firmar un pequeño paréntesis en su buen juego que el Girona no perdonó. Al inicio del segundo cuarto, la amplia rotación de las gerundenses empezó a hacer mella en la retaguardia vizcaina y un parcial de 0-11 dio las primeras ventajas serias. El Lointek Gernika trató de aguantar pero la solidez del Girona le permitió irse al descanso con un favorable 21-35.

La segunda parte fue un querer y no poder. Pequeños destellos que hicieron creer en la remontada pero que fueron sofocados por un equipo que va a más y dejó claro ayer que es uno de los aspirantes a todo en esta temporada. Una canasta de Milic al poste y un tiro de Dietrick nada más empezar (25-35) devolvieron una pequeña esperanza a la afición. Sin embargo, el Girona nunca perdió el tono al encuentro. Consiguió devolver todos los golpes que recibió y la ventaja en vez de recortarse creció hasta el 41-62. A pesar de la amplia desventaja.

El Lointek Gernika no dejó de luchar y no se rindió hasta que sonó la bocina final. Este esfuerzo permitió a las locales perder por 60-69, resultado que no les permitió defender el segundo puesto, mientras el equipo catalán se encarama al liderato del campeonato liguero.