No será sencillo. Pero es que al Balonmano Zuazo Femenino nunca le han gustado las cosas demasiado fáciles. Y como dicen que la esperanza es lo último que se pierde, sobre todo en una categoría tan competida e igualada como la División de Honor Oro, el conjunto rojinegro todavía tiene entre ceja y ceja el ascenso a la máxima categoría del balonmano estatal.
Para ello, sin embargo, deberán de darse una serie de circunstancias. Porque la derrota sufrida ante Lobas Global Atac Oviedo (24-20) redujo sustancialmente sus posibilidades de promoción. De hecho, provocó que las barakaldarras salieran de los dos primeros puestos de la clasificación, los únicos con premio; e hizo que, a partir de entonces, dejarán de depender de sí mismas.
"Lucharemos hasta el final"
Así, el Zuazo llega a la última jornada liguera con opciones matemáticas, puesto que es tercero a tan solo un punto del segundo clasificado. Pero para lograr el ascenso deberá ganar en su visita al Bolaños (sábado 16, 19.00 horas) y, a la vez, que el Oviedo no se lleve los dos puntos frente al Lleida, un rival que ya tiene asegurada la permanencia por la que luchaba y que, por ende, no se jugará nada más que la honra.
“Hay que luchar hasta el final y sacar adelante el partido, aunque claramente la situación anímica de las jugadores está afectada tras la derrota en Oviedo. Porque al final lo tienes en tu mano y de repente fallas y te cae todo encima”, explicó Patricia Ahedo, presidenta del Zuazo.
La máxima dirigente reconoció que “depender de otros equipos” no es lo ideal, pero que a pesar de ello su máxima es “luchar hasta el final porque nunca se sabe lo que puede pasar”.