El Alavés no perdona
Los blanquiazules derrotan con claridad al Formentera, verdugo del Athletic, y dejan encarrilada la eliminatoria de octavos de final de Copa
Formentera1
Alavés3
FORMENTERA: Contreras; Samu, Javi Rosa, Kiko, Bonilla (Min. 66, Ojeda); Álvaro, Omar, Gabri (Min. 66, Crespo), Nando, Adrián Riera; Juan Antonio.
ALAVÉS: Sivera; Víctor, Ely, Maripán, Diéguez; Sobrino, Torres, Ibai (Min. 73), Wakaso; Medrán (Min. 65, Manu García), Demirovic (Min. 78, Martí Aguirregabiria).
Goles: 0-1: Min 35; Demirovic; 1-1: Min. 56; Javi Rosas. 1-2: Min. 64; Demirovic. 1-3: Min. 80; Munir.
Árbitro: Hernández Hernández (Comité Canario).
Incidencias: Unos 3.000 espectadores en el Municipal de Formentera. Parido de ida de los octavos de Copa.
bilbao - Desde que se cuenta que Uruguay provocó algún que otro suicidio por aquello de derrotar a Brasil en la final del Mundial de 1950 -el fútbol puede resultar dramático- que se disputó en el país carioca, un término acuñó la gesta celebrada en el templo del fútbol: Maracanazo. Desde entonces, a lo sorprendente, lo inverosímil e inopinado, se le añade esa exaltación que viene a ser el éxtasis que rematan las hazañas y el trauma que generan a quien las sufre. La alegría de los barrios, ya se sabe. Hubo un Centenariazo, un Alcorconazo y, recientemente, un Formenterazo. Ocurrió bajo un manto de agua en San Mamés que lloró la incomprensión y tragó bilis. En el último minuto de la eliminatoria, el Athletic se fue a la lona. Un cabezazo en un córner mandó al equipo rojiblanco al diván y le arrancó la ilusión eterna de la Copa. Quiso el sorteo, caprichoso, que siempre chasquea los dedos del azar, que el Formentera se cruzara con el Alavés, próximo rival liguero de los bilbainos. Confluyeron el pasado que escuece todavía en Bilbao con el futuro que se advierte con más esperanza en Liga.
Debatieron en la isla el Formentera y Alavés, que dejó encarrilada la eliminatoria de octavos con un nítido 1-3 a expensas del duelo de vuelta. Salvo otro Formenterazo o exceso de relajación de los albiazules, el subcampeón de Copa seguirá en la competición. La victoria alavesista, a hombros de Demirovic, que hizo doblete, evidenció la jerarquía de los de Abelardo ante un rival que le sostuvo la mirada hasta que el peso del escudo le derrotó cuando se estiró el partido, que nació compacto, con un tráfico embarullado por el centro debido a la presión alta de los babazorros. El Alavés lo aireó en ataque por los costados, con Ibai como esgrimista, ya fuera recostado sobre la cal de la banda izquierda o enredando entre líneas. No sufría en exceso el Formentera, que se manejó con decoro, bien abrochado, aunque le costaba coser. Los isleños tamborileaban su suerte a la espera de algún despiste de los alaveses y de una carrera hacia el horizonte del contraataque para soltarse la cremallera. Demirovic, e Ibai agitaban al Alavés.
Sin un trazo claro, con Abelardo demandando toque, calma y asociación, se encontraron la zurda de Víctor, que templó con rosca, y el flequillo de Demirovic. El remate del punta bosnio derrotó a Contreras. Se puso en cabeza el alavés, que a punto estuvo de sufrir una jaqueca a un palmó del entreacto, cuando el Formentera enlazó por la izquierda. Gabi remató de cabeza al palo un envío de Bonilla, que tuvo tiempo para pensar y tensar el centro. Lo que en una portería acabó en festejo y gol, en la otra finalizó con un lamento. Cosas del fútbol. El uyyy... activó al Formentera, más entero y capaz en la reapertura del choque, ante un borroso Alavés. Riera pidió un penalti en una disputa y poco después Javi Rosas, con un testarazo certero en un córner, tras anticiparse a la marca, homenajeó al arquero con el que Kiko celebraba los goles. Igualaron los locales y un escalofrío recorrió el espinazo del Alavés, que tartamudeó durante un puñado de minutos hasta que Demirovic, sutil y elegante, marcó de tacón. Abelardo sustituyó al serbio y a Ibai. Asomó Munir, que en una jugada personal cerró el camino al Formentera. El Alavés no perdona.