bilbao - “Finalmente, no acudiré al Mundial de Kazán. Lo he intentado hasta el último momento, pero mi lesión no me deja estar al 100%”. Con este escueto mensaje en su cuenta de twitter, Mireia Belmonte anunció su renuncia definitiva a participar en el Mundial de natación que se está celebrando en la ciudad rusa. La expedición española debía viajar hoy a Kazán, pero la nadadora catalana, que en condiciones normales era candidata a sumar varias medallas, ha hecho caso a los consejos médicos y de su entrenador Fred Vergnoux y se ha borrado de un campeonato que le iba a perjudicar más que beneficiar después de someterse ayer a una prueba en el CAR de Sant Cugat en la que simuló ritmo de competición y que le persuadió de forzar en el Mundial, pese a haber ya recortado su programa de pruebas.

Belmonte sufre una bursitis en el hombro izquierdo y una inflamación en el derecho, que arrastra desde el mes de marzo y de las que está a punto de recuperarse. Este es el principal objetivo ahora para la deportista de Badalona, que quiere “empezar a trabajar de cara a Río de Janeiro 2016” lo antes posible y en buenas condiciones para recuperar el trabajo que ha perdido en los últimos meses, en los que prácticamente se ha limitado a cargar sus esfuerzos en el tren inferior.

España acudirá ahora a Kazán con Melanie Costa como principal baza para subir al podio. “Con el trabajo que han hecho seguro que conseguirán grandes resultados”, deseó Mireia Belmonte a sus compañeros.

fácil triunfo España, actual campeona del mundo de waterpolo, debutó con un fácil triunfo ante la débil Kazajistán por 14-7. Las jugadoras de Miki Oca se tomaron el partido con cierta suficiencia, lo que dejó insatisfecho al técnico catalán que, no obstante, destacó la dificultad de los partidos iniciales de cualquier torneo.

El resto de la jornada de ayer dejó a los estadounidenses Christina Jones y Bill May como primeros campeones del mundo de la historia en la modalidad de dúo mixto técnico de natación sincronizada. En esta misma disciplina, la pareja rusa formada por Svetlana Romashina y Natalia Ishchenko se llevó con holgura el oro en el dúo técnico por delante de China y Japón. Las españolas Ona Carbonell y Clara Camacho concluyeron quintas.