Los vizcainos The Flying Rebollos publican una canción nueva 25 años después
El single ‘Iosune y Ernesto’ es el adelanto del tercer y próximo disco del grupo jarrillero
Los rebollers están de enhorabuena. Los seguidores del grupo vizcaino The Flying Rebollos ya pueden disfrutar de Iosune y Ernesto, la primera canción nueva del grupo rockero en casi un cuarto de siglo. El sexteto ha confirmado su regreso al estudio de grabación y a la carretera con este single de sonido rockista y clásico, ya que “estamos cocinando nuestro siguiente trabajo discográfico”, adelantan. El nuevo disco se publicará en otoño.
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“Esta primavera va a arder la pólvora”, habían anunciado en redes sociales. Y la primera de las descargas de la deflagración ya está aquí. Responde al título de Iosune y Ernesto y es “el primer adelanto” de lo que será su nuevo disco, el tercero de una carretera intermitente que ha estado en barbecho durante casi dos décadas y media hasta que el grupo decidió ofrecer una serie de conciertos el año pasado.
Iosune y Ernesto suena a rock´n´ clásico y setentero con un pie en el r&b, del que parieron Burning y después Platero y Tú. La pareja protagonista, dos fuera de la ley, huyen a ritmo de los Ramones por la carretera, sin destino y a casi 200 kilómetros por hora tras hacer un simpa en un motel y camino de un atraco en una gasolinera. “No eran Bonnie and Clyde, pero podían serlo”, canta su vocalista en el tema. Spoiler: la cosa acaba mal.
El tema, adelanto de lo que será un nuevo disco que “verá la luz este otoño”, es una canción sobre una pareja que “transitaba el mundo con sus propias leyes y códigos morales”. “No aceptaban la trampa que el establishment había tendido a toda la juventud. Se zafaron del anzuelo, quizás para morder otros, sí, pero el sapo ardiente que habitaba el lugar de su corazón palpitaba a ritmo de rock’n roll. Ante todo, y sobre todo... vivieron una historia de amor”, apostillan.
Regreso enérgico
The Flying Rebollos interpretan con verdadera pasión el que es su primer single de esta “nueva etapa”. La banda ha vuelto con toda la energía, sonando más potentes que nunca y con una nueva entrega discográfica que presentará en los conciertos de su próxima gira. “Atentos a las fechas que publicarán en breve y a los próximos anuncios sobre el nuevo disco”, indican a sus seguidores.
Tras casi 25 años desaparecido, el grupo realizó una especie de prueba en el Txiberri de Urduliz y su aceptación fue tal que The Flying Rebollos se reactivaron. En octubre del año pasado actuaron en Bilbao, en la sala Santana 27, y después repitieron en diciembre en el Kafe Antzokia, en el marco del ciclo de invierno Negufest. En ambos caso prometieron “un fiestón, una gran noche de rock´n´roll”; y cumplieron. Al final, realizaron una serie de conciertos en diferentes localidades estatales y adelantaron que regresarían con canciones nuevas a lo largo de este 2026.
Solo dos discos
Coetáneos y colegas de Platero y Tú a finales de los 90, The Flying Rebollos se alimentaron de las mismas referencias que la banda que compartieron Fito Cabrales y el ahora recuperado para la causa Iñaki ‘Uoho’ Antón gracias a un repertorio callejero, molón y divertido que fundía rock con r&b en los discos que grabaron: Verano de perros (1993) y Esto huele a pasta! (1998). En su repertorio destacaron canciones como Modesta, Vete, Cuatro acordes, En el bar y su mayor éxito, Mis amigos, compartido con Fito y Fitipaldis y el desaparecido Robe Iniesta.
Rebrote entra en las listas de ventas mientras arranca su gira
“En el Txiberri celebramos simplemente que estamos vivos y que no fuera como en otras ocasiones, en las que nos habíamos juntado para homenajear a un amigo que se ha ido, y cosas así. Estaba concebido para encontrarnos y pasarlo bien un rato. ¡Fue un fiestón! Nos dejó un magnífico sabor de boca, así que no podíamos dejarlo así y despedirnos de nuevo”, según el ahora sexteto.
“Tenemos ganas de más, de volver a sentir el calor de la peña dándolo todo ahí arriba”, explicaron antes de sus exitosos conciertos en Bilbao. El grupo lo forman quienes quienes participaron en la grabación del último disco: Xabier Goikoetxea al bajo, Txus Alday y Gorka Bringas a las guitarras, y Edorta Arostegui a la voz. Se suma al teclado Mario Larrinaga y a las baquetas Koki Chamorro, sustituyendo a Xabier Arretxe, alias Polako y actual mánager de Fito y Fitipaldis.
Aunque “sin pretensiones” claras, uno de sus guitarristas, Txus Alday, veterano de la escena rockera que acompañó a Fito en el pasado y actualmente también presta su mástil al grupo Tacoma, aseguró que esa gira de regreso coincidía con la composición de nuevas canciones. De hecho, aquel anunció ha empezado ya a hacerse realidad.