Un álbum de fotos de la Segunda Guerra Mundial (1944) perteneciente a un alto mando de las SS en Auschwitz, nunca antes vistas, son enviadas a Rebecca Erbelding, la directora de archivos del Museo del Holocausto de los Estados Unidos. Las fotos muestran a los oficiales que administraban el campo de concentración más letal en la historia de la humanidad. A medida que Rebecca se sumerge en estas imágenes, una historia sorprendente sale a relucir: ¿cómo vivimos una vida cotidiana al lado de un campo de exterminio? Pronto, las imágenes empiezan a aparecer en las primeras páginas de periódicos alrededor del mundo.

Este es el punto de partida de Blaubeeren, obra que se representará este próximo viernes, a las 19.30 horas, en el Teatro Arriaga de Bilbao, dirigida por Sergio Peris-Mencheta y que examina la vida de los nazis que trabajaron en Auschwitz. Titulada originalmente Here there are blueberries, el trabajo de Moisés Kaufman y Amanda Gronich llama a la reflexión sobre "cómo la gente común y corriente llega a involucrarse en el mal, incluso en el genocidio".

Los actores Clara Alvarado, Víctor Clavijo, Eric de Loizaga, Nacho López, Irene Maquieira, Natxo Nuñez, María Pascual y Paloma Porcel conforma el elenco. Texto finalista en los Premios Pulitzer de Teatro de 2024. Peris-Mencheta, garantía de solvencia dramatúrgica y emoción, dirige esta pieza de teatro documental sobre el Holocausto después de afrontar proyectos como Una noche sin luna o Lehman Trilogy. Y es que la historia prosigue así: En Alemania, un empresario ve las fotos en internet y reconoce a su abuelo en una de ellas. Esto lo lleva a una jornada de descubrimiento que lo llevará a conocer a otros descendientes de nazis y a tener que enfrentarse con el pasado de su familia.

En definitiva, la obra se pregunta por la banalidad del mal, por la complicidad silenciosa, y por el modo en que la historia se guarda -y a veces se borra- en imágenes aparentemente inofensivas. Y es que Peris-Mencheta se sumerge en la vida cotidiana de los verdugos de Auschwitz con sobriedad pero también con emotividad.