Decía Tomas Uribeetxebarria que le gustaría ser recordado por haber ayudado a recuperar el pulso cultural de Bilbao y Bizkaia. Y, sin duda, así será. Hoy conocíamos la noticia de su muerte a la edad de 88 años, tras haber estado vinculado toda su vida al mundo de la política y la cultura vasca. No hubo proyecto cultural importante en la década de los noventa que no hubiera pasado por su mano.
Uribeetxebarria nació en Aretxabaleta el 29 de diciembre de 1937. Ejerció de profesor y jefe de departamento en el Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad del País Vasco (EHU) y estuvo muy ligado a la política lingüística y a la reflexión sobre modelos educativos en euskera; fue miembro también de la Comisión Mixta de Bilingüismo del Consejo General Vasco.
Tomás Uribeetxebarria fue diputado de Cultura de la Diputación de Bizkaia en dos legislaturas por el PNV (1991, 1995). Fueron unos años clave para la cultura vizcaina, coincidiendo con la etapa en la que se diseñaron y consolidaron grandes equipamientos culturales en Bizkaia como el Guggenheim y Euskalduna. En el año 90, la ciudad estaba iniciando un proceso de crecimiento económico, después de pasar la crisis de los 80, y necesitaba proyectos que fueran el relevo natural de sectores que estaban en declive. La Diputación de Bizkaia vio claro que estos proyectos, además de ser elementos culturales que por sí mismos tenían ya validez, eran también generadores de riqueza, de empleo y de potenciador de turismo.
Colaborador de la comisión de Lexicografía de Euskaltzaindia, fue también autor de Palabras y Lenguas (1992), así como de estudios sobre modelos lingüísticos y enseñanza del euskera.