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Septeto Santiaguero: “Queremos conectar con las generaciones jóvenes, que no asocien el son con las personas mayores”

El reputado grupo cubano celebra su 30º aniversario con una gira que este sábado, día 10, recala en el Teatro Campos de Bilbao, antes de llegar a Donostia e Iruñea

Septeto Santiaguero: “Queremos conectar con las generaciones jóvenes, que no asocien el son con las personas mayores”

El son es un lenguaje vivo, universal y en constante evolución, defiende Septeto Santiaguero, una de las agrupaciones de música tradicional cubana con mayor reputación en el ámbito internacional. La gira que conmemora su trigésimo aniversario, Pa´lante, recala estos días en el Estado, con tras paradas en Euskadi. El grupo liderado por Fernando Dewar actuará este sábado, día 10, en el Teatro Campos de Bilbao, a las 20.00 horas, con entradas entre los 28 y los 34 euros. Después recalará en el Kursaal donostiarra el viernes 16 y un día después en el Gayarre de Iruñea. “Todo nuestro esfuerzo está enfocado en abrir la mirada, adaptarnos y lograr que esta música siga viva entre las generaciones jóvenes”, explica Dewar en esta entrevista.

Hábleme del inicio del grupo, de sus primeros pasos en la Casa de la Trova de Santiago. Allí han actuado muchos de los grandes soneros.

No podemos estar más contentos con los resultados y el éxito alcanzado por el Septeto Santiaguero. Hemos grabado 11 discos, obtenido dos premios Grammy Latinos, una nominación al Grammy anglosajón y numerosos reconocimientos en Cuba. Todo esto ha sido fundamental para la consolidación y el crecimiento del grupo. Somos una formación que nace del resultado conjunto de las melodías de ayer. En 1995 ajustamos el formato al septeto, dentro de ese ambiente musical tradicional. Tuvimos la dicha de fundarnos ese mismo año y comenzar a realizar presentaciones por todo el mundo.

Es curioso, Septeto Santiaguero es un octeto.

Aunque actualmente somos ocho integrantes, seguimos llamándonos Septeto Santiaguero porque lo entendemos como un sonido y un concepto musical, no como una cifra exacta de músicos. 

¿Siempre tuvieron claro que lo suyo era la música tradicional? ¿La de La Orquesta Aragón, Beny Moré, La Lupe, Celia Cruz, Trío Matamoros, Compay, Ibrahim Ferrer, Barbarito, Omara…?

Esta música sigue viva y mantiene su fuerza porque es una música de raíz, que se ha expandido por todo el mundo y que el público continúa disfrutando. El hecho de que existan muchas escuelas de baile interesadas en aprender el son cubano es una clara traducción de esa fuerza y vigencia.

Sin renunciar a la tradición, ustedes defienden que hay que actuarla para que sobreviva entre la juventud. ¿Cómo se logra ese equilibrio?

Nuestro objetivo es conectar con las nuevas generaciones. Sabemos que es complicado, dentro del panorama sonoro actual, contextualizar la música que hacemos. Muchos jóvenes no la conocen y la asocian con música para personas mayores. Sin embargo, todo nuestro esfuerzo está enfocado en abrir la mirada, adaptarnos y lograr que esta música siga viva entre ellos.

¿En Cuba también hay esa fiebre por el reggaetón que coloniza todo el mundo? ¿Qué opinan de él?

No tenemos nada en contra del reggaetón. Sin embargo, hay algunas letras que consideramos una falta de respeto, y ahí sí marcamos distancia. En cuanto a la sonoridad, no la rechazamos, ya que muchos de esos artistas han bebido de la música que nosotros defendemos: las raíces de Cuba.

El sueño, 30 años después, podría decirse que se ha cumplido ¿verdad?

Podemos decir que sí, que muchos sueños se han cumplido, pero creemos que el sueño nunca termina. Haber llevado nuestra música a tantos países, recibir premios tan importantes y sentir el cariño del público es una bendición. Aun así, seguimos trabajando con la misma humildad y el mismo deseo de crecer.

De Cuba a Europa y el Estado. Aquí siempre se les ha tratado muy bien.

España ha sido como una segunda casa para nosotros. Desde las primeras giras sentimos un respeto y un amor muy especial por nuestra música. El público español entiende el son, lo baila, lo siente, y eso para nosotros es fundamental.

En Euskadi, además, fue la primera vez que tocaron fuera de Cuba, hace ya varias décadas, en Vitoria–Gasteiz, si no me equivoco. Y ya les conocemos en Bilbao.

Así es. Euskadi ocupa un lugar muy especial en nuestra historia. Fue una de nuestras primeras experiencias internacionales y siempre volvemos con mucha emoción. Bilbao es un reencuentro con un público fiel que ha crecido junto a nosotros.

¿Cuál es el secreto de la música tradicional cubana, que, como la de Brasil, por ejemplo, y la de África, ha enamorado a público y cantantes de varios continentes?

El secreto está en la raíz y en la verdad con la que se hace. Es una música nacida del pueblo, de la vida cotidiana, del dolor, de la alegría y del baile. Tiene una fuerza rítmica y emocional que no entiende de idiomas.

¿Cómo se consigue que el público de Canadá o Japón, que no habla castellano, cante y baile sus canciones?

La música entra primero por el cuerpo y por el corazón. Aunque no entiendan la letra, sienten el ritmo, la energía y la emoción. El son comunica sin necesidad de traducción.

¿Qué es más satisfactorio, que el público baile o lograr un Grammy o un Cubadisco?

Los premios son importantes y nos llenan de orgullo, pero nada se compara con ver al público bailar, cantar y disfrutar. Eso es lo que realmente da sentido a nuestro trabajo.

Después de colaborar con una estrella como Rubén Blades, ¿qué reto les queda, con qué sueñan, con alguna otra colaboración?

Fue un sueño hecho realidad. De cara al futuro, nos gustaría seguir colaborando con artistas que respeten y amen la música tradicional. Más que nombres, soñamos con proyectos que aporten y mantengan viva esta herencia.

¿Qué veremos este fin de semana próximo en Bilbao?

Será un recorrido por la música tradicional cubana: mucho son, pero también guaracha, bolero, changüí y bolero-son. Será un concierto muy bailable, cercano y pensado para disfrutar.

¿Y hasta cuándo seguirá el grupo pa´lante?

Hasta que la vida y la música nos lo permitan. Mientras haya ganas, público y amor por lo que hacemos, Septeto Santiaguero seguirá pa’lante.

Y siempre con instrumentos tradicionales y acústicos, imagino.

Siempre, defendemos el sonido acústico y los instrumentos tradicionales porque forman parte de nuestra identidad.