Festival Folk Internacional Tradicionàrius

Familiares y autoridades arropan a Kepa Junkera en un homenaje en Barcelona

12.01.2020 | 06:22
Familiares y autoridades arropan a Kepa Junkera en un homenaje en Barcelona

El recital 'Kepa Aurrera' abrió el viernes el 33 Festival Folk Internacional Tradicionàrius con un abigarrado programa

Barcelona - Familiares, músicos, autoridades catalanas y el numeroso público que llenó todas las localidades del Centre Artesà Traidicionàrius de Barcelona enviaron en la noche del viernes un sentido mensaje de ánimo y recuperación a Kepa Junkera, el trikitilari de Rekalde que tantas veces y a lo largo de tantos años ha visitado este centro municipal del barcelonés barrio de Gracia, referente para las músicas de raíz y la cultura tradicional en general. Y lo hicieron con un abigarrado programa que, bajo el título Kepa Aurrera, servía para inaugurar el 33 Festival Folk Internacional, que hasta el próximo 3 de abril desgranará en diversos escenarios de la capital catalana numerosos conciertos, talleres y otras actividades relacionadas con la cultura popular.

El acto tuvo varios tramos. Por un lado, en el vestíbulo del Tradicionàrius había una exposición de fotos sobre Kepa, obra de Josep Tomàs, además de recuerdos dejados por el músico bilbaino en sus numerosas visitas al local. Por otro, autoridades catalanas, con Joan Subirats, teniente de alcalde de Cultura, Educación y Ciencia del Ayuntamiento de Barcelona, y María Angels Blasco, directora general de Cultura Popular y Asociacionismo de la Generalitat catalana a la cabeza, presidieron el corte de cinta que daba inicio al festival y abría el concierto, en presencia de familiares de Kepa Junkera que estuvieron en primera línea en todo momento: su hermana María, su hija Maren, y sus sobrinos Gesala e Izail, a quienes se vio visiblemente emocionados en varias fases del concierto homenaje. Y por último, el recital en sí mismo, dividido en dos partes y sobre el que la sombra del músico de Rekalde sobrevoló constantemente. La primera la protagonizaron muchos de los músicos catalanes que participaron activamente en la grabación del disco doble Fok, de 2017, quizá la última gran obra de Kepa Junkera hasta la fecha (aunque con posterioridad grabaría otros dos discos), y la segunda consistió en un concierto de la interesante banda de fusión Gaizca Project, que acoge a músicos gallegos, catalanes y vascos y en la que conviven con naturalidad los idiomas y ritmos propios de los tres territorios, y en la que el trikitilari y percusionista de Urduña Iñaki Plaza tiene un papel destacadísimo. Una propuesta de música de raíz con un disco que ha roto moldes y mucha excelencia entre sus filas, porque aparte de Plaza están las cantantes gallegas afincadas en Bruselas Ialma, los músicos catalanes Ciscu Cardona, eficaz con las guitarras, y Manu Sabaté, un referente en cuanto a grallas y tenoras, todos ellos respaldados por un más que eficaz batería.

También estuvieron presentes los padres de Jordi Sánchez, líder de la Asamblea Nacional Catalana actualmente en prisión, porque la compleja realidad política que Cataluña vive en estos momentos se hizo patente en muchos momentos del concierto. Hubo gritos de "Independencia", la hija de Kepa, Maren, recordó desde el escenario al exconsejero de Cultura Lluis Puig, actualmente en Bruselas y que tan activamente participó en la gestación de Fok, saludo que las componentes de Ialma ("estamos con Puig muchos días en casa, porque suele venir a tomar un caldiño gallego", dijeron), extendieron al rapero Valtonyc, también perseguido por la Justicia española y con el que tienen entre manos un nuevo proyecto musical.

A las once en punto, y después de que un grupo de grallas y otro de percusión animasen el exterior del recinto, comenzaba el concierto con unas palabras de Jordi Fàbregas, director del Tradicionàrius, quien recordaba la íntima relación que se ha fraguado a lo largo de los años con el trikitilari vizcaino. Hay que recordar que en octubre de 2017 Junkera había presentado Fok en ese mismo escenario, una larga obra dedicada a la música de los países de habla catalana, y meses después, en el marco del 31 Festival Folk del Tradicionarius Junkera lo había puesto de largo en el Auditori de Barcelona (concierto del que este periódico se hizo eco con una extensa crónica). Poco más tarde, en diciembre de 2018, Kepa sufría en Bélgica, mientras preparaba una gira, el ictus que de momento le mantiene apartado de la actualidad musical, del que según su hermana María "se recupera poco a poco", y del que, por tanto, se acaba de cumplir el primer aniversario. El concierto, pues, pretendía reconocer la larga trayectoria de Junkera y, aunando lo musical y lo sentimental, enviarle ánimos de cara a una próxima, y esperemos que pronta, recuperación total.

En la primera parte los txalapartaris catalanes Txek, el dúo Ballaveu, el grupo El Pont d'Arcalís, el arpista Josep Maria Ribelles, Guillem Ballaz&Marta Rius y el acordeonista Guillem Anguera, todos ellos músicos que alguna vez han acompañado a Junkera y que grabaron con él Fok, desgranaron recuerdos e interpretaron algunos temas vinculados al músico vizcaino. Sonaron allá muchos instrumentos próximos a nosotros, como la triki, el pandero, o la txalaparta, y numerosas canciones tradicionales, también vascas.

La segunda parte sirvió para que Gaizca Project presentase once temas procedentes del acervo cultural de Galicia, Cataluña y Euskal Herria, antes de dar por concluido, bien entrada ya la madrugada, un concierto emotivo que, según Fábregas, director del Tradicionàrius, pasará a los anales de la institución.

"Un viaje de superación personal y vital" Maren, hija de Kepa Junkera, y Gesala, sobrina del músico, subieron al escenario antes del concierto y se dirigieron al público asistente. Gesala leyó un texto de Kepa en el que decía: "No es fácil desde estas líneas expresar el agradecimiento que siento ante las continuas muestras de ánimo, cariño y esperanza que he recibido durante todo 2019. No sé cómo agradecer toda vuestra ayuda, lejana en el espacio, pero muy próxima en este viaje de superación personal y vital que me ha tocado vivir". Y concluyó: "Alguien señaló que la música no conoce fronteras, pero no es menos cierto que el afecto y el cariño establecen lazos de compasión, cercanía y solidaridad. Deseo agradecer a Tradicionàrius que haya organizado este concierto acordándose de mí. El lema Kepa Aurrera me ayudará a seguir adelante en mi proceso de rehabilitación".