BILBAO - En el Amalur de Durango, la hora del aperitivo es cita obligada con su marianito preparado acompañado de cualquiera de sus sabrosas gildas, de las que ofrecen más de 20 variedades los fines de semana. Desde la clásica hasta la de pepinillo, mejillón, con huevo de codorniz en distintas salsas... las hay para todos los gustos, si bien las más demandadas son la de huevo y la de ali-oli. Puedes degustar tan acertada combinación de sabores en su interior o en la terraza grande, con sombrillas, muy cerca de la parada de autobuses de Durango. Toda una delicia para apurar los últimos coletazos del verano al aire libre. También preparan las gildas de encargo. - I. A.