bilbao. Dentro de la colección coleccionista sobre la obra de Bruce Springsteen que DEIA está ofreciendo en las últimas semanas, mañana le toca al turno al DVD que documenta el concierto que el rockero ofreció en 1992 para la cadena MTV. En plena época de discos acústicos y desenchufados, el Boss decidió tocar en formato eléctrico con la banda que le acompañó en los años 90. El DVD se grabó durante la gira de promoción de los discos Human touch y Lucky town.

DEIA ya ofreció el disco In concert. MTV plugged, que se editó el 3 de abril de 1993, cuando la gira de presentación de ambos discos todavía no había concluido. La versión ampliada se puede obtener con DEIA a 9,95 euros, se publicó en noviembre de 2004. En él, Springsteen decidió, apenas dos semanas antes, dar la espalda al compromiso que había contraído con MTV y ofrecer un recital eléctrico, ya que los ensayos realizados en formato acústico no convencieron al rockero. En un ambiente íntimo aunque manteniendo el tamaño de escenario de los conciertos normales de la gira, Springsteen dio un concierto de tres horas siguiendo el guión habitual.

El resultado final editado, en el que Springsteen se acompaña de la banda que reclutó en los años 90, con únicamente Roy Bittan de su E Street Band y músicos de color que acercaron su música a los patrones del soul y el r&b, es únicamente un resumen de lo que sucedió aquella noche, el 22 de septiembre de 1992, ante unos 300 invitados. El DVD sí es un representación fiel de lo que sucedió aquella noche y añade canciones extras al contenido del álbum como la soulera Roll of the dice, que el Boss canta junto al mítico Bobby King. Además de canciones incluidas en los discos Lucky town y Human touch, el DVD ofrece varios clásicos de su repertorio adaptados al sonido de su grupo de aquellos años, como Thunder road y Darkness on the edge of town, y presenta dos canciones inéditas en su discografía, Red headed woman y Light of day.

El libro que acompaña al DVD contextualiza el momento que vivía Springsteen en 1992 y analiza los pormenores de la grabación y las canciones que interpretó en el recital, a la vez que presenta un curioso análisis sobre los recitales de Bruce, en el que ofrece detalles minuciosos y desconocidos, sobre aspectos como la contratación, los ensayos y venta de entradas, el montaje, el diseño de escenario, la elección del repertorio cada noche, las presentaciones de las mismas en el idioma correspondiente y los caprichos que incluyen los contratos que firma Bruce.