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¿Carla ha culturizado a Sarkozy?

Sus detractores creen que intenta pulir su imagen para las elecciones de 2012

¿Carla ha culturizado a Sarkozy?Foto: afp

EL presidente francés nunca ha escondido su inclinación por las películas de acción. Siempre prefirió las escenas de puñetazos a una obra de teatro clásico. Al menos antes. Al parecer, el mandatario se ha dedicado últimamente a devorar las obras maestras del cine y las obras cumbre de la literatura francesa. Pero para algunos de sus críticos, no se trata tanto de una cuestión cultural como de pulir su imagen para las elecciones presidenciales.

Hace un par de años, el presidente provocó una oleada de indignación al mofarse en público de La princesa de Clèves, un clásico del siglo XVII, y la BBC llegó a afirmar que Sarkozy daba la impresión de no haber leído más que un par de libros en su vida. En cualquier caso, el líder conservador no parecía estar especialmente versado en literatura clásica. Pero las cosas cambian. Según Libération, los actores, directores y dramaturgos a los que Sarkozy invita regularmente a cenar al palacio del Elíseo desde el inicio de su mandato, en 2007, han notado claros avances en los últimos tiempos. Si primero empezó a dejarse ver cada vez más con un libro bajo el brazo, ahora sus comensales hablan entusiasmados de su conocimiento de los grandes clásicos de la literatura y el cine. Su interés por las comedias tontas parece haberse evaporado. Así, hace poco el presidente elogió entusiasmado los méritos del director danés Carl Theodor Dreyer, cuya película muda La pasión de Juana de Arco está considera como uno de los hitos del cine histórico. Y además, discute con gusto sobre las obras de Flaubert o Balzac.

Los franceses se preguntan ahora a quién tienen que agradecer esta nueva faceta del presidente. ¿A Carla Bruni quizás? Muchos creen que la tercera mujer de Sarkozy, exmodelo y cantante, ha ampliado sus horizontes culturales. Según su entorno cercano, el matrimonio pasa junto la mayor parte de las noches, leyendo o viendo películas. Y el presidente devora con ansia y disciplinadamente los grandes clásicos del séptimo arte, uno tras otro. Pero alguno de sus invitados se pregunta cuánto de verdad hay tras este furor cultural del presidente y cree que se trata más bien de cuidar su imagen ante las elecciones del próximo año. Un cambio tan brusco no puede ser cierto, opinó recientemente el periodista Jerôme Carci. Otros no son tan tajantes. "Seguramente Carla tuvo que empujarle al principio", apunta el director Yann Moix. "Pero ahora se ha soltado y creo que le gusta", agregó. Nada se sabe de la opinión de Sarkozy respecto a estos puntos de vista. El presidente quiere aprovechar sus actuales vacaciones en la Costa Azul para hacer deporte, pasar tiempo con su esposa y leer libros de Georges Simenon. Las novelas policiacas del autor belga tienen mucho éxito en Francia, pero desde luego no figuran entre la literatura más refinada.

Sus rivales políticos también están escamados con el hijo que espera. Diversos medios han remarcado la coincidencia entre el embarazo de Carla Bruni y el calendario preelectoral. Son muchos los analistas que creen que Sarkozy podría beneficiarse del bebé, pero otros advierten que nada asegura que un político con una popularidad tan baja pueda ganar apoyos con un niño en brazos. Christian Delporte, un historiador francés especializado en política y medios, cree que habrá "un efecto evidente de humanización de Nicolas Sarkozy". "Eso va a suavizar su imagen y quizás le permita crear un lazo emocional con los franceses en el momento oportuno, es decir, la campaña".