Cenizas antes de la hoguera
El pelotón llega jadeante a La Lejana en vísperas de la exigente subida a Arrate Samuel Sánchez ve difícil prolongar sus tres victorias en el puerto guipuzcoano
Trapagaran. La Lejana era el día en el que, en teoría, iba a comenzar a separarse el grano de la paja. Los que quisieran aspirar a ganar la Vuelta al País Vasco no podían permitirse el lujo de ceder mucho terreno en la meta vizcaina. Era el primer envite. Corto pero intenso. Se sabía que las diferencias serían mínimas entre los primeros espadas, pero había que estar ahí, en la pomada. Para cuando el pelotón enfiló el tramo final de La Arboleda, a muchos el depósito de oxígeno les llegaba en reserva. Igor Antón, quien tenía la cita marcada a fuego en el calendario, lo explicaba sin tapujos: "La primera subida de La Reineta, faltando 30 kilómetros para meta, se ha tensado muchísimo. Han hecho mucho daño, creo que nadie iba cómodo. Luego eso ha pasado factura al final, donde hemos llegado todos muy cansados. Parecía que se acababa la carrera a falta de ocho kilómetros y no era nada más que para colocarse".
Con Samuel "pensando en el Giro", las ilusiones de Euskaltel pasaban por hombres como Igor Antón. El de Galdakao era crítico consigo mismo: "No me he encontrado todo lo bien que me gustaría, pero he podido tirar para delante. He hecho un puesto bueno, pero hay que intentar mejorarlo, no es suficiente". A pesar de ello, también hacía una lectura positiva de lo visto en La Lejana: "Este era mi día clave, el que más me gustaba. Estoy con gente de muchísimo nivel, veo que no estoy lejos de ellos y en esa línea hay que seguir".
La carrera rinde hoy homenaje al puerto de Arrate, coto privado de un Samuel Sánchez que parece no llegar con la chispa necesaria para conseguir su cuarta victoria consecutiva en la cota guipuzcoana. Su compañero Antón buscará las sensaciones que ayer no terminó de encontrar. Tal vez eche mano de los consejos de Samuel para evitar que se le vuelva a escapar la gloria a escasos metros de la meta: "Mañana (por hoy) será necesario el truquillo de esos tres últimos kilómetros. He estado con Samu para ver si me lo explica. Ese tramo entre el alto y lo que queda a meta hay que saber hacerlo. Ojalá se pueda sorprender, pero primero es necesario estar muy bien".
La cuarta etapa de la Vuelta hará más nítido el retrato de los favoritos que se esbozó ayer en Trapaga. Tal vez vuelva a haber un hueco para el tenaz Amets Txurruka, o Euskaltel consiga dejar su impronta como se espera de él, pero lo que es seguro es que no habrá una segunda oportunidad para quienes ayer en La Lejana convirtieron sus aspiraciones en cenizas.