Galibier (Francia), 21 jul (EFE).- Andy Schleck se mostró encantado con la victoria en la cima del Galibier en la décimo octava etapa del Tour de Francia y aseguró que mañana buscará vestirse de amarillo en la cima del Alpe d'Huez.

"Mi carácter es así, no tengo miedo de perder. Me gusta que el que tenga que perseguirme sufra tanto como yo. Me sentía bien y quería asaltar la general. He ganado la etapa y mañana voy a por el amarillo", aseguró nada más cruzar la meta del Galibier.

El luxemburgués, gran vencedor de la jornada, destacó que había planeado un ataque lejano en esta etapa desde hace varios días.

"La idea me rondaba la cabeza. Sabía que podía salir ganador o perdedor de esta apuesta, pero no quiero ser cuarto en París. Creo que nos ha salido bien y que ha sido un día extraordinario para mi y para el equipo, que ha trabajado mucho. Creo que esto nos va a dar motivación", señaló.

Agregó que cruzó la meta "extasiado" tras muchos kilómetros en cabeza de carrera. "He rodado a tope, quería ganar cada segundo y sabía que era importante. No estoy decepcionado por no haber logrado el liderato, mañana hay otra etapa", comentó.

El pequeño de los Schleck se quedó a 15 segundos del maillot amarillo, que conservó el francés Thomas Voeckler.

"Está siendo la sorpresa, está haciendo una gran defensa del liderato. Es algo fantástico para el ciclismo", agregó.

Schleck aseguró que Alberto Contador "no queda descartado para la victoria final", pero dijo que la etapa de hoy demuestra "que no es imbatible".

"Hemos demostrado que es posible ganarle. Yo ahora miro adelante, a por el jersey amarillo, es mi único objetivo", insistió.