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Siguen el GPS y acaban con el coche atrapado en la nieve en plena pista de esquí

Tres turistas taiwanesas la lían en Andorra y hacen falta tres grúas para rescatar el vehículo

Siguen el GPS y acaban con el coche atrapado en la nieve en plena pista de esquíX

El GPS es uno de los grandísimos inventos, especialmente a la hora de conducir un vehículo. Lejos quedan ya esos tiempos en los que había que consultar mapas de carreteras que solían estar poco actualizados y pararse a preguntar cada dos por tres porque no había forma de encontrar un lugar. Ahora basta con decirle al navegador del coche o al teléfono móvil a dónde queremos ir y nos llevará por el camino más corto, más rápido o más barato, según nos interese, evitando obras, atascos, direcciones contrarias, etcétera, e indicándonos en todo momento la dirección que debemos tomar. Y sabremos desde el principio a qué hora llegaremos a nuestro destino; si es posible, hasta el punto exacto al que queramos arribar.

A veces falla

Pero la tecnología no es infalible y seguro que muchos conductores han podido comprobar cómo el navegador, buscando atajos, trata de llevarlos por un camino de cabras, por un tramo de dirección prohibida, por unas escaleras o por un terreno privado, entre otras muchas opciones. De ahí que haya lugares en los que se han instalado señales avisando de que aunque el GPS te lleve por ahí, se está equivocando.

Así, han sido muchos los casos que se han hecho populares: camioneros atascados en un puerto de montaña sin salida, coches que han acabado en la pista de un aeropuerto, en la arena de una playa o en medio de una escalinata…, y ha habido que movilizar a servicios de emergencia para sacarlos de ahí. O el señor que iba a un pueblo de Bélgica y acabó en Croacia siguiendo el GPS. Por ello siempre es recomendable supervisar la ruta que te han diseñado Google Maps, Waze, TomTom y otros navegadores y aplicaciones en las que depositamos nuestras esperanzas al volante.

Taiwanesas en Andorra

Si no, nos puede ocurrir como a tres jóvenes turistas taiwanesas, que han dado mucho que hablar en las redes sociales por las fotos que originaron, sin querer, hace unos días en Andorra. Siguieron a pies juntillas lo que les decía el navegador y eso las llevó a subir por un camino nevado en la zona esquiable de Grau Roig, en las Bordes d'Envalira. Lo hicieron con un SUV que no tenía tracción total y que acabó atrapado en la nieve.

Tres horas permaneció el coche atascado junto a un cañón de nieve y convirtiéndose en carne de meme, y fue necesaria la presencia de tres grúas para conseguir sacarlo de ahí y evidenciar, una vez más, que la tecnología a veces falla.