HAY actos que no huelen a protocolo sino a cocina recién encendida, aunque se celebren bajo focos blancos y moqueta neutra. El día en que CaixaBank entregó a 75 restaurantes del Euskadi (57) y Cantabria (18) (20 de ellos enclavados en Bizkaia...) las placas que los acreditan como recomendados por la Guía Michelin 2026, el aire tenía algo de ceremonia civil y algo de sobremesa a media tarde.
Todo sucedió en el Palacio Euskalduna en una ceremonia dirigida por Sergio Arrospide y en la que se vivió un momento estelar: la aparición de Martín Berasategui y Jesús Sánchez, chef cántabro del Cenador de Amós, una mesa denominada Dialogo de Estrellas que más que escucharla era digna de degustarla. Quisieron animar a los restaurantes a seguir buscando la excelencia y llevando a nuestro territorio a lo más alto de la vanguardia gastronómica. Y es que la restauración ocupa un lugar clave dentro del tejido productivo del territorio y del modelo turístico. Desde la costa hasta los núcleos urbanos, la gastronomía se ha convertido en un factor diferencial, capaz de atraer tanto turismo nacional como internacional y de elevar el valor de la experiencia del visitante. No podía ser de otra manera.
El Palacio Euskalduna acogió la presencia de Martín Berasategui y Jesús Sánchez en la mesa llamada ‘Dialogo de Estrellas’
El acto comenzó con la bienvenida de Juan Pedro Badiola, director territorial norte de CaixaBank, quien ha reconocido el mérito de los restaurantes seleccionados y puso en valor el trabajo y dinamismo de un sector “estratégico y resiliente que combina tradición y modernidad generando un enorme impacto económico, social y cultural”. Badiola quiso agradecer a todos los restaurantes “por hacer que el Norte sepa tan bien, por hacer que nuestra cultura gastronómica sea un motivo de orgullo y por permitirnos disfrutar de algo tan nuestro como la gastronomía”.
Por hablar en cercanía los locales recomendados en Bilbao fueron Waman, Las Lías Bilbao, Odoloste, Eneko Basque, Zapirain, Lasai, Etxanobe Atelier, Yandiola, San Mamés Jatetxea, La Despensa del Etxanobe, KUMA, Aitor Rauleaga y Txirene. A Bakio llegaron las credenciales para Zintziri Errota y Gotzon Jatetxea, a Amorebieta-Etxano, para el Jauregibarria; a Axpe para Mendi Goikoa Bekoa; a Mundaka, para el Portuondo; a Portugalete, El Paladar by Zuriñe García y a Karrantza, para Casa Garras. He ahí veinte nuevas perlas para la corona en Bizkaia.
CaixaBank, que ha decidido sentarse a la mesa de la gastronomía con la naturalidad de un comensal solvente, habla el idioma de los números sin olvidar el del gusto. Detrás de cada placa hay balances, líneas de crédito, inversiones en hornos inteligentes y sistemas de eficiencia energética que reducen el consumo como quien reduce un caldo: con paciencia y método.
A la cita acudieron el director comercial y de marketing de la Guía Michelin España y Portugal, Miguel Pereda; cocineros y gente de hostelería entre los que se encontraban Fernando Canales., Susana Saraldo, Daniel García, chef de Las Lías; Kelen Larrazabal, Susana Cordero, Aitor Rauleaga, Gotzone Longarai; Zuriñe García, de El paladar de..., Jesús y Daniel Lamana, de Kuma; David García, Ismael Sanguino, Silvia Arias, Beñat Ormaetxea, de Jauregibarria; Igor Agirre, de Odoloste, Sorkunde y Gotzone Longarai, José Santamaria, Aitor Santamaria, el muñeco de Michelin que iba y venía, Leire Sánchez, Joseba Arriaga, Ane Berasategui, Josu Unsain, Analís Paitán, Amaia Ortuzar, Ángel Sanmames, Toñi García, Ramos Oteiza, Lisardo Fernández o Gorka Arana entre otros.
Al final, lo verdaderamente importante no era el metal ni el logotipo, sino el compromiso tácito que representaba. En el País Vasco y en Cantabria, la gastronomía no es un espectáculo para visitantes, es una conversación diaria con el paisaje. La Guía Michelin certifica; el banco respalda; pero es el cocinero quien, cada mediodía, se juega el honor en un plato.