Aburto inaugura una escultura de Bernat Vidal en la que se refleja la gran familia de la gente trabajadora de Mercabilbao

Medio siglo de sudores, entremezclados con sonrisas y lágrimas, han convertido a Mercabilbao en la gran plaza de abastos de alimentos frescos de Bizkaia y un santo y seña de calidad para una ciudadanía que aprecia el esfuerzo

15.12.2021 | 00:27

EL mercado es una creación de la civilización, un símbolo de que los pueblos se relacionan y se abastecen a través del intercambio. Así ha sido desde tiempos inmemoriales y ese es el futuro que se les vislumbra. Basta con recordar que en el siglo XIV el mercado de abastecimiento se situaba en la actual ubicación del Mercado de La Ribera, Plaza Mayor de la Villa de Bilbao por aquel entonces. Esa concentración de género era uno de los distintivos de la época en que se comerciaba con productos de campo, hortalizas y aves, así como con el pescado que era introducido por la ría. Además aquel era el centro de distribución del grano. Sin dudarlo ya entonces era uno de los soles de la galaxia del comercio, una estrella mayor.

Mercabilbao conmemora su 50 aniversario. Vídeo: José Mari Martínez



Desde entonces hasta hoy, año en el que se celebra el 50 aniversario de Mercabilbao, hoy dirigido por Aitor Argote pero sujeto e impulsado por un sinfín de mayoristas, minoristas y consumidores, el movimiento siempre fue incesante. No se conoce la hora de cierre ni el día de descanso; no se sabe bien cuál es tiempo de respiro pero sí hay constancia de que allí se concentra frutas, hortalizas, pescados, mariscos y un sinfín de productos perecederos que requieren rotación y que llenan las mesas de Bizkaia de género de primera necesidad, de primera calidad.

La historia de las máquinas de movimiento perpetuo data de la Edad Media. Durante siglos no estuvo claro si era posible que las máquinas de movimiento perpetuo pudieran realizarse. Sin embargo, las teorías modernas de la Termodinámica han demostrado que son imposibles. No han investigado Mercabilbao en profundidad, sin duda.

Pese a que en la ceremonia de celebración de las bodas de oro de este mercado que nació sobre las campas de Artunduaga (Basauri), un 3 de mayo de 1971, se le oyeron las alabanzas al alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, o al presidente de Mercasa, José Ramón Sempere, elogiando el lado humano del mercado, la gran familia de hombres y mujeres que han mantenido en pie este mercado; pese a que se descubrió una escultura de acero inoxidable con la que Bernat Vidal ha homenajeado a todo esta esforzada gente, que Gorka Moreno (mayoristas de frutas y hortalizas), Alma Crespo (mayoristas de pescados y mariscos), Aitor Martínez (minoristas de frutas y hortalizas) y José Feijoó (minorista de pescados y mariscos),representantes de mayoristas y minoristas recibieron un diploma en gratitud por el esfuerzo de todos los trabajadores en tiempos de pandemia o que se presentó el libro solidario 50 años, 50 recetas, cuya recaudación irá a parar al Banco de Alimentos de Bizkaia que preside Miguel Ángel Fernandino bien pudieran escucharse otras voces. Por ejemplo las de Salvador Olmos Cabanes, uno de los padres fundadores, que recordaba los duros momentos de las inundaciones del 83 y cómo trasladaron la venta a los pabellones de la Feria de Muestras de Bilbao para no desabastecer al territorio y los grandes logros, junto a Luis Moltó, Antonio Barroso, Gregorio Esteban o Gonzalo Ruiz, impulsores, entre otros, de este mercado que hoy se bate en duelo con otros modelos sin perder el impulso ni la ilusión.

La ceremonia fue guiada por Asier Otegi y Gurutze Beitia, poco después de que bailase un aurresku de honor Alberto Dueñas al son del txistu y el tamboril de Garikoitz Fraga y hasta que llegó la hora del broche del grupo Bilbao Mapamundi, con el tenor Martín Barcelona al frente. Testigos de todo ello fueron Xabier Ochandiano, Ander Sopelana, Miren y Jon Marín, María Vázquez, Nekane Alonso, Marta Ajuria, Yolanda Díez, Marina Lizarralde, Jon Iriarte, Álvaro Chirapozu, Igor Crespo, Iñaki Herrero,Salva Olmos Fabra, Ruper Ortiz, Alejo Rodríguez, Iñigo Aspiunza, en nombre de DEIA, Alberto Muñoz, Joseba Mendizabal, Ainhoa Martín, Borja Epalza, Eneriz Urrutxurtu y un retén de ese ejército de hombres y mujeres que tanto se ha elogiado. Si no acudieron más de los presentes fue por lo que dije hace un tiempo: Mercabilbao no para. En los puestos se respiraba un trajín de cargas y descargas, y sonaba la banda sonora de las llamadas de teléfonos que surcan los cielos de medio mundo para garantizar el abastecimiento de productos a Bizkaia entera. El objetivo es el de continuar esta evolución que ha permitido a Mercabilbao lograr durante el primer semestre de este 2021 unas ventas que superan las 135.000 toneladas, solo un 0,5% menos que en 2020 pero un 2,37% más que en 2019. Los presentes serán tiempos duros pero la musculatura de Mercabilbao se mantiene. Bizkaia entera lo necesita y se lo agradece. Son la despensa de la familia. Llenan la mesa.

El alcalde inauguró una escultura de Bernat Vidal en la que se refleja la gran familia de la gente trabajadora de Mercabilbao

En el acto se entregaron diplomas a las asociaciones de mayoristas y minoristas y se presentó el libro '50 años, 50 recetas'


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