El precio del diésel y de la gasolina se ha disparado un 14% y casi un 8%, respectivamente, en la segunda semana desde el estallido del conflicto bélico en Oriente Próximo, a rebufo de la tensión en la cotización del crudo por el bloqueo en el estrecho de Ormuz, que ha llevado el precio del barril de Brent hasta por encima de los 100 dólares.